La medida alcanza a vecinos de Los Tilos, Marquesado y un sector de General Mosconi cuyas viviendas quedaron inhabitables o no pueden ser reparadas por el riesgo de nuevos deslizamientos. El IPV deberá avanzar ahora con la lotificación y los servicios en un predio de más de 58 mil metros cuadrados cedido por YPF.
El compromiso anunciado días atrás para las familias afectadas por el derrumbe del Cerro Hermitte dio este miércoles un paso concreto. El gobernador Ignacio Torres firmó en Comodoro Rivadavia el decreto que destina tierras provinciales para desarrollar lotes con servicios donde los damnificados podrán posteriormente construir sus viviendas en un lugar seguro.
La decisión involucra una superficie de 58.098,54 metros cuadrados y establece además quiénes podrán acceder a los terrenos, qué organismo deberá relevar a las familias y cómo continuará el proceso hasta el otorgamiento de los lotes.
“Lo que nos comprometimos el pasado fin de semana en Comodoro, hoy ya es una realidad con la firma de este decreto”, afirmó Torres tras reunirse con vecinos de Los Tilos y Marquesado en la Residencia Oficial de la ciudad.
El gobernador había mantenido días atrás un encuentro con las familias durante una recorrida por uno de los macizos transferidos por YPF a la Provincia. Allí anunció que parte de esas tierras sería destinada a quienes sufrieron las consecuencias de los desplazamientos registrados en enero en el Cerro Hermitte.
“Detrás de cada vivienda afectada hay familias que perdieron la tranquilidad, y nuestro deber es acompañarlas con hechos concretos para que puedan empezar de nuevo en un lugar seguro”, sostuvo.
Qué establece el decreto
El instrumento firmado por Torres establece como destino habitacional la parcela 3 del macizo 115, sector 5, circunscripción 5, ejido 06 de Comodoro Rivadavia, con una superficie total de 58.098,54 metros cuadrados. Allí deberán ejecutarse los loteos y la infraestructura de servicios.
Los potenciales beneficiarios serán habitantes de Los Tilos y Marquesado, dentro del área delimitada por avenida Mazaredo y las calles Ingeniero José Cosentino, Juan José Svoboda e Ingeniero Carlos Bizón. También comprende al sector contiguo sobre avenida Mazaredo, entre Mendiondo y Onelli, en el barrio General Mosconi.
En todos los casos, el decreto establece una condición central: se trata de familias cuyas viviendas hayan sufrido daños y no puedan volver a ser habitadas o reparadas debido al riesgo de nuevos deslizamientos.
La definición de quiénes accederán finalmente a los terrenos dependerá ahora de un relevamiento. La Secretaría de Vinculación Ciudadana quedó a cargo de identificar a las familias afectadas y beneficiarias.
Lotes con servicios y documentación
La firma del decreto no implica todavía la entrega de los terrenos. Abre una nueva etapa administrativa y de infraestructura para avanzar hacia ese objetivo.
El Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPV) tendrá a su cargo la lotificación del predio y la instalación de los servicios necesarios antes del posterior otorgamiento de los lotes.
En paralelo, la Escribanía General de Gobierno deberá realizar los trámites correspondientes para escriturar a nombre de la Provincia los inmuebles transferidos por YPF S.A.
Torres destacó precisamente este punto al señalar que el objetivo es que “cada vecino pueda tener su terreno con los servicios correspondientes y todos los papeles en regla”.
De la reunión participaron también el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; el secretario de Infraestructura, Energía y Planificación, Hernán Tórtola; el secretario de Vinculación Ciudadana, Guillermo Almirón; y el concejal Martín Gómez.
Para las familias que desde el derrumbe esperan una solución habitacional definitiva, el decreto transforma el anuncio realizado el pasado fin de semana en un instrumento formal. El próximo paso será completar el relevamiento de los damnificados y avanzar con la división y los servicios del predio para que los lotes puedan ser adjudicados.