martes, junio 30, 2026

La experiencia Bottazzi: conocer a las ballenas en el mar

Desde el primer paso hacia la embarcación hasta el encuentro con la ballena franca austral, acompañamos una salida de Bottazzi Avistajes a bordo del Mimosa IV para descubrir por qué quienes la viven aseguran que hay experiencias que simplemente no se pueden contar.

El chaleco salvavidas ya está colocado. El Mimosa IV espera sobre la playa de Puerto Pirámides y, mientras los pasajeros terminan de subir a bordo, comienza una experiencia difícil de explicar con palabras.

Con esa idea en mente acompañamos una de las salidas de Bottazzi Avistajes para conocer desde adentro cómo transcurren esos 90 minutos que cada año atraen a visitantes de todo el país.
Antes incluso de que aparezca la primera ballena, el guía Martín comienza a contar qué está por ocurrir. Explica que las embarcaciones navegan por las aguas del Golfo Nuevo, donde entre junio y los primeros días de diciembre llegan las ballenas francas australes para reproducirse y criar a sus ballenatos.
También revela un detalle que muchos desconocen.
No tenemos ningún dispositivo satelital ni electrónico. Las buscamos con la vista.

El Mimosa IV se aleja lentamente de la costa mientras el paisaje comienza a transformarse.
La espera dura pocos minutos.
Primero aparece un soplido a lo lejos. Después un lomo oscuro rompe la superficie. Más adelante, una cola se eleva antes de desaparecer bajo el agua. Poco a poco el silencio reemplaza las conversaciones y todas las miradas apuntan hacia el mismo lugar.
Muchos pasajeros eligen subir a la cubierta superior del Mimosa IV. Desde allí la mirada cambia. La altura permite seguir con mayor amplitud los movimientos de las ballenas y dimensionar con mayor claridad la verdadera escala de estos gigantes del océano.
De pronto, uno de los guías rompe el silencio.
Atentos… viene un salto.
Durante unos segundos nadie habla.
Todas las miradas apuntan al mismo lugar.
Entonces sucede.
Una enorme ballena franca austral emerge completamente del agua. Su vientre blanco queda suspendido por un instante en el aire antes de volver a caer sobre la superficie con un estruendo que retumba sobre las aguas del Golfo Nuevo.
Segundos después vuelve a ocurrir.
Y otra vez.

El espectáculo, sin embargo, estaba lejos de terminar.
Entonces las ballenas comenzaron a rodear al Mimosa IV.
Una tras otra aparecieron alrededor de la embarcación, respirando, sumergiéndose y emergiendo a pocos metros de los pasajeros. Durante algunos minutos resultó imposible saber hacia dónde mirar. Cada vez que la mirada se detenía en un punto del mar, otra ballena volvía a emerger.
El sonido de sus soplidos rompía el silencio mientras la inmensidad de aquellos animales volvía a poner al ser humano en su verdadera escala.
Hubo tiempo también para observar uno de los comportamientos más característicos de la temporada reproductiva: un grupo de cópula desplazándose lentamente sobre las aguas del Golfo Nuevo.
Es entonces cuando las palabras de Miguel Bottazzi encuentran su verdadero significado.
“Este encuentro genera una interacción emocional con uno de los seres más grandes del planeta. Ese momento que se vive en la embarcación no se describe con fotos ni contándolo. Se vive.”
Con esa convicción, Bottazzi Avistajes ofrece durante el inicio de la temporada un 50% de descuento para residentes de Chubut.
“La idea es que la gente de la provincia conozca lo que tiene. Todos somos embajadores de nuestro destino y es importante que vivan esta experiencia para valorarla y compartirla”, sostiene Bottazzi.
Antes de regresar a Puerto Pirámides, el capitán Juan Benegas deja un mensaje dirigido especialmente a quienes viven en la provincia.

“Si sos chubutense, dejá de darle la espalda al mar y vení a ver las ballenas.”
Después de compartir unas horas con ellas, la invitación adquiere otro significado.
Cada año, miles de personas recorren grandes distancias para descubrir uno de los espectáculos naturales más extraordinarios del planeta. Sin embargo, muchos chubutenses todavía no conocen la experiencia que ocurre frente a sus propias costas.
Porque el avistaje embarcado no consiste solamente en observar a la ballena franca austral.
Consiste en descubrir que el mar deja de ser un paisaje para convertirse en el escenario de un encuentro capaz de cambiar, para siempre, la forma de mirar la Patagonia.
RESERVÁ TU SALIDA
📍 Bottazzi Avistajes – Puerto Pirámides
📱 WhatsApp: +54 9 280 4363690
🐋 50% de descuento para residentes de Chubut hasta el 9 de julio
🌐 titobottazzi.com

Podría Interesarte

El temporal de nieve ya golpea la Patagonia

El frente polar provoca nevadas, viento blanco y un...

Valcheta renueva espacios públicos y activa un plan clave de reciclaje por colores

La localidad de Valcheta se prepara para uno de...

Después de más de 30 años, Puerto Madryn volvió a estrenar su pista de atletismo

El gobernador Ignacio Torres encabezó la inauguración de la...
×