El diputado chubutense y Capitán de Corbeta de la Reserva Naval Fuera de Servicio puso el foco en una distinción clave tras el anuncio presidencial: una base “integrada” reúne componentes de la Armada Argentina y no implica, por definición, la participación de otro país. También destacó su importancia para la proyección antártica y el Atlántico Sur.
El anuncio de Javier Milei sobre la reactivación de la Base Naval Integrada de Ushuaia volvió a colocar en agenda un proyecto estratégico para el extremo sur argentino y abrió interrogantes sobre sus características y alcances.
Desde Chubut, el diputado provincial Fabián Gandón puso el foco precisamente en uno de los conceptos que generó interpretaciones después del anuncio: ¿qué significa que la base sea “integrada”?
Gandón, Capitán de Corbeta de la Reserva Naval Fuera de Servicio de la Armada Argentina y con una trayectoria vinculada a la Causa Malvinas, explicó que esa denominación no supone que las instalaciones vayan a ser compartidas con fuerzas de otro país.
“Muchos pensaban puntualmente: ¿una base integrada con quién? ¿Quién va a venir? ¿Estados Unidos? ¿Otro país? No”, sostuvo.
Según explicó, una Base Naval Integrada es aquella que reúne los distintos componentes de la Armada Argentina. “Entiéndase Infantería de Marina, Fuerza Aeronaval, Flota de Mar, flota de submarinos, que todavía ahora no la tenemos”, detalló.

Integrada, conjunta o combinada: cuál es la diferencia
Gandón planteó que distinguir esos conceptos resulta fundamental para interpretar correctamente el alcance del anuncio presidencial.
Una base integrada, explicó, reúne componentes pertenecientes a una misma fuerza, en este caso la Armada Argentina.
Una base conjunta, en cambio, supone la participación de las tres Fuerzas Armadas nacionales: Armada, Fuerza Aérea y Ejército.
La tercera categoría es una base combinada. Es allí donde, según precisó, podría existir participación militar de otro país.
“Una base combinada, ahí sí habla de la posibilidad de que esté otra nación compartiendo esa base”, afirmó. Y agregó que una decisión de esas características requeriría el aval del Congreso de la Nación.
Para Gandón, hacer esa diferenciación permite evitar que la discusión sobre el proyecto de Ushuaia se construya a partir de interpretaciones que no se corresponden con la denominación utilizada.
“No es una novedad de ahora”
El diputado chubutense también remarcó que la instalación de infraestructura naval en el extremo austral no constituye una idea surgida con el actual Gobierno.
“Es una base que ya está planeada desde hace muchísimos años, desde el año 60, no es una novedad de ahora”, sostuvo.
Gandón valoró que actualmente vuelvan a impulsarse esfuerzos para concretarla y consideró que su desarrollo significaría incorporar “un activo al país muy importante” en el extremo sur de la Patagonia.
El proyecto anunciado por Milei supone retomar una iniciativa cuya construcción comenzó en 2022, durante la gestión de Jorge Taiana al frente del Ministerio de Defensa, y que posteriormente quedó paralizada.
Ushuaia y la puerta hacia la Antártida
Para Gandón, la importancia del proyecto excede su función estrictamente militar. Uno de los aspectos que destacó es la posibilidad de consolidar en Ushuaia un polo vinculado con la logística antártica.
El legislador señaló las ventajas geográficas de la ciudad fueguina y consideró que desde allí podrían brindarse servicios necesarios para la actividad argentina y para las expediciones científicas internacionales que operan en la Antártida.
En ese marco, vinculó la infraestructura naval con una mirada más amplia sobre el territorio austral.
“Nosotros tenemos presencia desde 1904 permanente”, recordó sobre la Antártida, y planteó la necesidad de pensar conjuntamente la presencia argentina en el continente blanco, Malvinas y el espacio marítimo que las conecta.
Desde Ushuaia también piden conocer el alcance del proyecto

