La pesquera concretó el primer despacho al exterior desde que puso en marcha su nueva etapa de procesamiento de merluza. El envío marca un nuevo paso en un proyecto que comenzó con una convocatoria laboral de más de 3.600 personas y busca sostener la actividad de la planta durante más meses del año.
Fuertes Vientos concretó desde Puerto Madryn el envío de su primer contenedor de merluza destinada a la exportación, un paso que comienza a cerrar el circuito iniciado semanas atrás con la incorporación de nuevos trabajadores, la capacitación desde cero y la puesta en marcha de una línea productiva con la que la empresa busca reducir su dependencia de la temporada de langostino.
El despacho adquiere relevancia por la velocidad con la que avanzó el proyecto. A mediados de septiembre, la empresa abrió una convocatoria para incorporar personal y la respuesta superó ampliamente sus previsiones: recibió más de 3.600 postulaciones. Luego comenzó el proceso de selección y capacitación y, a principios de octubre, puso en marcha el procesamiento de merluza en su planta de Puerto Madryn.
Ahora, con la salida del primer contenedor para exportación, esa producción comienza a llegar al mercado externo.
De aprender el oficio a producir para exportación

Una de las particularidades del proyecto fue que buena parte de las personas incorporadas no tenía experiencia previa en el procesamiento de pescado.
La empresa decidió avanzar con su formación desde cero: primero con capacitaciones sobre buenas prácticas, manejo y afilado de cuchillos y luego directamente sobre la línea de producción. En ese proceso también fue convocado Misael Chayle, filetero desde 1980, para transmitir un oficio que había perdido mano de obra especializada en la ciudad.
El desafío no era solamente incorporar trabajadores, sino conseguir continuidad suficiente para que pudieran aprender y mejorar el corte. La planta comenzó con productos de menor complejidad y proyectó avanzar progresivamente hacia elaboraciones con mayor valor agregado, como filetes sin piel y sin espinas.
La merluza como apuesta para trabajar más meses
Detrás del primer contenedor existe una estrategia más amplia. Fuertes Vientos decidió diversificar una producción históricamente vinculada al langostino y apostar por la merluza como una alternativa para mantener activa la planta durante una mayor parte del año.
Ángelo Casas, socio gerente de la compañía, había explicado a Patagonia News que la reducción de los períodos de actividad hacía cada vez más difícil sostener la estructura de una empresa pesquera dependiendo solamente de unos pocos meses de temporada.
“La única forma es producir todo el año”, resumió al explicar el cambio de esquema.
La empresa comenzó elaborando filete con piel destinado a Estados Unidos y también proyectó productos para mercados como España y Países Bajos. El objetivo es incrementar gradualmente los volúmenes a medida que el personal gane experiencia y exista abastecimiento suficiente de materia prima.
La apuesta ocurre, además, en un contexto en el que la continuidad laboral y la diversificación productiva volvieron a ocupar un lugar central en la discusión pesquera de Chubut. La posibilidad de procesar más merluza aparece como una de las alternativas para extender el funcionamiento de las plantas más allá de la zafra de langostino.
