Ramón Dupuy viajó a Comodoro Rivadavia para acompañar a la familia de Ángel López y cuestionó con dureza a los organismos de niñez y a la Justicia. “Si la Ley Lucio estuviera aplicada, esto no habría pasado”, afirmó.
La causa por la muerte de Ángel López suma un nuevo capítulo que vuelve a poner el foco en las fallas del sistema de protección de las infancias. Ramón Dupuy, abuelo de Lucio Dupuy, llegó a Comodoro Rivadavia para acompañar a la familia del niño y fue contundente: “Es un calco de lo que pasó con mi nieto”.
Dupuy no solo viajó para brindar apoyo emocional, sino también para visibilizar lo que considera una repetición de errores estructurales. “La desidia de los organismos de niñez y de la Justicia a nivel nacional es muy grande y pasan estos casos”, sostuvo ante la prensa, en declaraciones replicadas por el portal ADN Sur. En ese sentido, apuntó contra distintos actores del sistema: defensorías, equipos técnicos y el propio Poder Judicial.
El paralelismo con el caso de su nieto no es menor. Lucio Dupuy fue asesinado en 2021 en La Pampa en un contexto de extrema vulnerabilidad que, según la investigación judicial, no fue advertido a tiempo por las instituciones. Para su abuelo, lo ocurrido en Chubut expone la misma cadena de omisiones.
“Creímos que se había podido concientizar a la gente, pero el asesinato de Lucio y el gran trabajo que hicimos como familia no sirvió para nada porque no se aprendió”, lamentó.
Durante su estadía, Dupuy se reunió con Luis López y Lorena, padre biológico y referente afectiva de Ángel. “Sabemos lo que están sufriendo porque lo vivimos. Están cortados a la mitad”, describió, en una frase que resume el impacto emocional que atraviesan las familias en estos casos.
La Ley Lucio, en el centro del reclamo
Uno de los ejes de su intervención fue el reclamo por la implementación efectiva de la llamada Ley Lucio, sancionada en 2023 tras el crimen de su nieto. La norma establece capacitaciones obligatorias y protocolos de actuación para agentes del Estado frente a situaciones de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes.
“Es una ley preciosa para el cuidado integral de las infancias, pero hay una sola provincia que la reglamentó con severas penas para quienes miran para otro lado: Córdoba”, explicó.
Desde su perspectiva, la falta de aplicación concreta tiene consecuencias directas: “Si hubiera estado reglamentada en todo el país, el caso de Ángel no hubiera sucedido”.
Acompañamiento y una lucha que continúa
Dupuy confirmó que, a través de la Asociación Lucio Dupuy, continuará acompañando a la familia de Ángel en el proceso judicial y social que se abre tras el crimen. “Mientras nos necesiten vamos a estar. Sabemos lo que significa atravesar un asesinato de esta magnitud”, aseguró.
El caso de Ángel vuelve a interpelar a las instituciones y reactiva un debate que en Argentina se repite cada vez que una situación de violencia extrema contra un niño logra visibilidad: qué falló, quién debía intervenir y por qué no se llegó a tiempo.
En Chubut, la investigación sigue en curso. Pero, como en otros antecedentes recientes, el reclamo social ya se articula en torno a una demanda concreta: que las herramientas legales existentes no queden solo en el papel.