viernes, octubre 23, 2026 | 10:57
viernes, octubre 23, 2026 | 10:57

Puerto Madryn: trabajadores de la pesca vuelven a la escuela para terminar la primaria y la secundaria

Un proyecto surgido a partir de investigaciones sobre la industria pesquera ya reunió alrededor de 500 inscriptos para completar la secundaria. En Puerto Madryn, además, 26 trabajadores cursan la primaria y esperan que 20 puedan finalizarla este año.
Lo que comenzó como una iniciativa para que marineros pudieran terminar la secundaria terminó mostrando una realidad más amplia dentro de la industria pesquera: al llegar a las plantas de procesamiento encontraron trabajadores que todavía necesitaban completar la primaria y otros que tenían dificultades para reconstruir trayectorias educativas iniciadas años atrás.
Hoy, 26 trabajadores cursan la primaria en Puerto Madryn y la expectativa es que 20 puedan completarla hacia fin de año. En paralelo, el proyecto de terminalidad secundaria llegó a reunir alrededor de 500 inscriptos, aunque sus responsables aclaran que la inscripción no significa que todos se encuentren cursando activamente.
La iniciativa surgió del trabajo del Observatorio del Sistema Pesquero Argentino, un proyecto enmarcado en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y el CONICET, que reúne investigadores de diferentes disciplinas vinculados con el estudio de la actividad pesquera.
Para Soledad Schulze, integrante del Observatorio, hay algo particular detrás de esta experiencia: después de años de producir diagnósticos e investigaciones, parte de ese conocimiento comenzó a convertirse en una acción concreta sobre una problemática detectada en el propio sector.
“Para mí es la primera vez en la que algo de todo el proceso investigativo se traduce en una acción concreta”, explicó.

Una necesidad que apareció al investigar la pesca

Antes de llegar al proyecto educativo, el Observatorio había desarrollado diferentes líneas de investigación sobre la actividad, entre ellas un diagnóstico sociolaboral que alcanzó a alrededor de 760 trabajadores de distintos puertos y plantas de procesamiento del país.
Ese recorrido permitió construir vínculos con empresas, trabajadores y sindicatos. A partir de allí apareció la posibilidad de impulsar una propuesta para completar estudios.
La experiencia comenzó con Iberconsa y un interés inicial puesto especialmente en los marineros. Después se incorporaron otras compañías y el programa llegó también a trabajadores de plantas.
Actualmente participan Iberconsa, San Isidro, Argenova, EPSA y Profand, además de una articulación con el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA).
Pero al ingresar a las plantas apareció un desafío que inicialmente no estaba en el centro del proyecto.
“No está solo la necesidad del secundario, sino que algunos trabajadores necesitan terminar primaria”, explicó Schulze. También encontraron casos de trabajadores migrantes que tenían dificultades para recuperar documentación de estudios realizados muchos años atrás en sus países de origen.
Soledad realizando encuestas en el marco de la invesitgación

El STIA, parte del acompañamiento a los trabajadores

El proyecto también articula acciones con el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA), organización con la que el equipo del Observatorio ya venía trabajando en torno a la actividad pesquera.
Schulze explicó que, cuando la iniciativa comenzó a avanzar entre los trabajadores de las plantas, desde el propio sector privado plantearon la importancia de incorporar al sindicato al acompañamiento. “Hay que coordinar acciones con el sindicato para estar ahí reforzando desde ahí”, recordó.
Según detalló, dentro de esa articulación participan referentes del STIA y existe una coordinación específica vinculada al proyecto de terminalidad educativa. “Estamos todos tirando para el mismo lado”, destacó Schulze al referirse al trabajo conjunto entre el sector académico, las empresas, el sindicato y los organismos educativos.

26 trabajadores volvieron a la primaria en Puerto Madryn

La respuesta a esa situación tomó forma en Puerto Madryn, donde actualmente hay 26 trabajadores completando sus estudios primarios.
Las clases buscan adaptarse a una realidad muy diferente a la de una escuela tradicional: son adultos que trabajan y que, en muchos casos, llevan años alejados de cualquier experiencia educativa.
El grupo trabaja con una docente llamada Juana y, según relató Schulze, alrededor de las clases comenzó a ocurrir algo que excedió el objetivo académico.
“Volver a la escuela parece que es como un espacio de socialización también”, contó.
Después de algunas clases, por ejemplo, los trabajadores permanecen juntos para realizar otras actividades, como talleres de cocina y encuentros para compartir el mate. “Se generó un grupo”, resumió Schulze.
La experiencia ya comenzó a extenderse a Rawson, donde recientemente se conformó otro espacio con trabajadores que buscan completar sus estudios.

Alrededor de 500 inscriptos, pero cada trabajador tiene su propio ritmo

En el nivel secundario, el proyecto alcanzó aproximadamente 500 inscripciones, pero Schulze advierte que sería incorrecto interpretar esa cifra como 500 personas cursando simultáneamente.
Retomar los estudios después de una década o más representa, en sí mismo, una dificultad.
“Volver a estudiar es re complejo cuando tu vida laboral, cuando ya te fuiste de la escuela hace más de diez años, cuando las matemáticas y las geografías quedaron archivadísimas”, señaló.
Una de las cohortes, por ejemplo, comenzó con 60 inscriptos y mantiene actualmente 15 estudiantes activos. Para Schulze, ese número debe analizarse teniendo en cuenta las dificultades concretas que implica regresar al sistema educativo siendo adulto y trabajador.
“En realidad es un montón que 15 hoy estén activos”, sostuvo.
Por eso, el proyecto no avanza con una única camada que comienza y termina al mismo tiempo. Cada trabajador construye su propio recorrido y los egresos de secundaria se producen individualmente.

Estudiar desde un barco: la conexión con Corrientes

El trabajo de los marineros planteó otro problema: cómo sostener los estudios cuando la actividad implica pasar períodos embarcado.
El equipo comenzó entonces a buscar dispositivos de enseñanza online y asincrónica. A partir de distintas gestiones llegó a una propuesta de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos (EPJA) de Corrientes.
La elección produjo una coincidencia que terminó facilitando el proyecto: muchos de los marineros que trabajan en la actividad pesquera son correntinos.
“Ellos en Corrientes les dicen ‘los embarcadizos’. Están muy felices de que los embarcadizos estén terminando”, contó Schulze.
La articulación incluye escuelas de localidades como Goya y Empedrado, cuyos equipos intervienen en cuestiones como inscripciones y documentación educativa. Posteriormente también se incorporó el Ministerio de Educación de Chubut a las gestiones necesarias para sostener la propuesta.
Para Schulze, uno de los aprendizajes del proyecto está precisamente allí: en la posibilidad de coordinar actores que habitualmente funcionan por separado.
“Cuando hay una articulación con intereses del privado, de las agendas de investigación académica y las gestiones, con muy pocos recursos se puede hacer un montón de cosas”, afirmó.

Los primeros trabajadores empiezan a egresar

Los resultados no avanzan de la misma manera en todos los niveles.
En secundaria ya existen trabajadores que lograron completar sus estudios y otros que están próximos a hacerlo, aunque no hay todavía una camada numerosa que vaya a egresar simultáneamente.
En primaria, la expectativa es diferente. De los 26 trabajadores que actualmente estudian en Puerto Madryn, el proyecto espera llegar a fin de año con 20 egresados.
La iniciativa que comenzó buscando una forma para que los marineros pudieran terminar la secundaria terminó así abriendo otra puerta: la de trabajadores de la industria pesquera que, después de años fuera del sistema educativo, encontraron una posibilidad para volver a la escuela y completar una etapa que había quedado pendiente.

Podría Interesarte

Alerta en el Alto Valle: las lluvias aumentan el riesgo de enfermedades que pueden afectar la producción de peras

La humedad persistente y las temperaturas moderadas de esta...

Béliz alertó por la crisis del consumo: “Nada alcanza para llegar a fin de mes”

El dirigente gremial advirtió que trabajadores y jubilados recurren...

Golpe al narco en Comodoro: secuestraron más de 60 kilos de cocaína y hay siete detenidos

El operativo “Ruta Austral” incluyó 11 allanamientos en Comodoro...

Playa Paraná tendrá un nuevo ordenamiento: cómo cambiará el uso de la costa en Puerto Madryn

La regulación se elaboró a partir de un estudio...
×