El trabajador, conocido entre sus compañeros como “Chucky” Silva, tenía más de 25 años de experiencia en la actividad pesquera. César Zapata, referente local del SOMU, aseguró que 2026 está siendo un año “atípico” por la cantidad de fallecimientos y volvió a poner el foco sobre los riesgos del trabajo en el mar.
La actividad pesquera atraviesa otro momento de dolor tras la muerte de un marinero a bordo del buque Cabo Vírgenes, de Red Chamber. La víctima, de apellido Silva y conocida entre sus compañeros como “Chucky”, llevaba más de 25 años trabajando en el sector y era, según destacaron desde el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), una persona muy conocida y querida dentro de la pesca.
César Zapata, referente local del gremio, confirmó que hasta el momento la información disponible indica que se trató de un accidente ocurrido mientras el buque se encontraba navegando entre Río Gallegos y Puerto Deseado, a unas 180 millas de la costa.
“Lamentablemente tenemos que volver a hablar de otro fallecimiento de un compañero. Este pegó muy fuerte por lo conocido que era el famoso Chucky, como le decíamos nosotros”, expresó Zapata.
Según explicó, Prefectura deberá realizar las diligencias correspondientes una vez que arribe la embarcación y también interviene el Juzgado Federal de Rawson.
“Cuando nos despedimos de nuestra familia, no sabemos si volvemos”
La muerte de Silva volvió a exponer los riesgos que enfrentan quienes trabajan embarcados. Zapata señaló que el impacto se siente especialmente entre los trabajadores que conocían al marinero y en su familia, a la que el sindicato se encuentra acompañando.
“Cuando se habla de una paritaria, un paro o algo, nadie toma conciencia de los riesgos que nosotros sufrimos a bordo. Cuando nos despedimos de nuestra familia, no sabemos si volvemos”, sostuvo.
Para el dirigente, esa realidad forma parte de una actividad en la que los propios trabajadores conocen los riesgos que enfrentan durante cada marea.
“Somos conscientes de eso y asumimos los riesgos a bordo. Lamentablemente, a veces podemos evitarlos y a veces no”, agregó.
Silva acumulaba más de 25 años de trayectoria en la pesca. “Lamentablemente, fue su última marea, como decimos”, expresó Zapata.
El SOMU contabiliza nueve fallecimientos durante 2026
El caso adquiere una dimensión mayor por el balance que realiza el sindicato sobre lo ocurrido durante el año. De acuerdo con Zapata, el SOMU contabiliza nueve trabajadores fallecidos en 2026, entre accidentes y enfermedades.
“Este año llevamos nueve. Sabemos que otros años ha pasado también, pero este año es atípica la cantidad de accidentes y enfermedades que han ocurrido”, señaló.
El dirigente definió a 2026 como “un año malo” para la familia marítima y reconoció que la sucesión de casos obliga a continuar revisando las condiciones de seguridad.
El gremio plantea revisar medidas de seguridad
Zapata adelantó que el sindicato tenía previsto mantener reuniones la próxima semana en el Edificio Guardacostas para analizar posibles mejoras en materia de seguridad.
“Siempre hay algo más para hacer”, afirmó. También sostuvo que existen cuestiones vinculadas a los recursos disponibles para Prefectura que deberán ser discutidas con las autoridades.
Sin embargo, aclaró que el debate quedará para los próximos días. La prioridad inmediata, indicó, es acompañar a la familia de Silva y a sus compañeros mientras se desarrollan las actuaciones posteriores al arribo del Cabo Vírgenes.
“Ahora tenemos que contener a la familia y a los compañeros, y asumir la pérdida que tuvimos”, concluyó.