Un grupo de trabajadoras de Puerto Madryn mantuvo reuniones con empresas pesqueras y representantes de CAPIP. CONARPESA se mostró dispuesta a evaluar el embarque de mujeres, mientras esperan una instancia formal de diálogo con el sector.
Después de años de reclamos para acceder a puestos de trabajo en los buques pesqueros, un grupo de mujeres marineras de Puerto Madryn volvió a encontrar una señal de esperanza. Durante los últimos días, integrantes de la agrupación encabezada por Mónica Monteros recorrieron empresas del sector y presentaron notas solicitando oportunidades laborales para mujeres que cuentan con libreta de embarque y formación para desempeñarse a bordo.
Las gestiones incluyeron reuniones con representantes de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) y distintas firmas vinculadas a la actividad.
“Las notas fueron bien recibidas, fueron bien vistas por las empresas. Hubo una que nos abrió una posibilidad muy grande de seguir intentando y seguir probando mujeres”, explicó Monteros.
Aunque todavía no existe un compromiso formal de contratación, la referente destacó la predisposición mostrada por CONARPESA para analizar futuras incorporaciones.
Una prueba que podría abrir nuevas puertas
Según explicó Monteros, la empresa planteó la posibilidad de incorporar inicialmente a una mujer para evaluar su adaptación al trabajo a bordo.
“Ellos dicen subir una mujer, probar si se adapta a la forma de trabajar de la empresa y a la dinámica del barco. Si funciona, seguirá trabajando con ellos”, señaló.
La dirigente aclaró que las trabajadoras cuentan con diferentes perfiles y capacitaciones dentro de la actividad marítima.
“Las empresas saben que somos cocineras, marineras, auxiliares de máquina y que estamos capacitadas para distintas tareas. Después ellos decidirán dónde puede desempeñarse cada una”, sostuvo.
Actualmente, la agrupación reúne a más de veinte mujeres de distintas localidades patagónicas, aunque en Puerto Madryn son entre ocho y nueve las que se encuentran disponibles para embarcar de manera inmediata.
“Todas tienen libreta y están listas para trabajar”, remarcó.
“Los barcos siempre estuvieron en condiciones”
Uno de los argumentos históricos utilizados para justificar la baja presencia femenina en los barcos estuvo relacionado con las condiciones de habitabilidad. Sin embargo, Monteros aseguró que ese no es un impedimento.
“Nosotras siempre dijimos lo mismo: mientras tengamos un lugar donde descansar, un baño y una ducha, es lo único que necesitamos”, afirmó.
Para la agrupación, el desafío pasa más por derribar barreras culturales dentro de una actividad tradicionalmente ocupada por hombres que por cuestiones operativas.
Apoyos y puertas cerradas
Durante la ronda de reuniones, las trabajadoras también mantuvieron contacto con CAPIP, donde la nota fue recepcionada formalmente por la institución.
Monteros destacó además el acompañamiento recibido por parte del empresario Raúl “Tato” Cereceto, vinculado a la flota amarilla de Rawson, quien se acercó a dialogar con la agrupación y manifestó interés en la problemática.
Sin embargo, no todas las respuestas fueron positivas.
Según relató, Red Chamber, una de las empresas del sector, evitó recibirlas y no aceptó la presentación formal del reclamo.
“Nos tuvieron a las vueltas y finalmente nos cerraron las puertas”, cuestionó.
Esperan una convocatoria formal
Tras las reuniones mantenidas durante la última semana, las trabajadoras aguardan una nueva instancia de diálogo con las empresas pesqueras.
“Vamos a esperar una semana más. Si no tenemos respuestas ni una convocatoria formal para sentarnos a negociar o conversar, seguiremos avanzando con otras medidas”, adelantó Monteros.
La expectativa está puesta en que las conversaciones iniciadas puedan traducirse en oportunidades concretas para mujeres que desde hace años buscan incorporarse a una de las principales actividades económicas de Puerto Madryn.
Mientras tanto, el grupo continúa organizándose y visibilizando un reclamo que apunta a ampliar el acceso al trabajo en el sector pesquero y generar nuevas oportunidades laborales para mujeres capacitadas que esperan una oportunidad para demostrar su experiencia y capacidad a bordo.