Una junta médica concluyó que el niño también cursaba una bronconeumonía que no habría sido atendida. Las imputaciones siguen sin cambios y la investigación continúa avanzando en Comodoro Rivadavia.
La investigación por la muerte de Ángel López dio un giro importante este jueves en Comodoro Rivadavia. Durante una audiencia judicial, la Fiscalía amplió el objeto procesal e incorporó nuevos estudios médicos que modificaron la reconstrucción sobre cómo ocurrió el fallecimiento del niño de 4 años.
Según sostuvo el Ministerio Público Fiscal, Ángel no murió únicamente por los golpes que ya formaban parte de la investigación, sino por un mecanismo combinado entre traumatismos y una bronconeumonía que —de acuerdo con la hipótesis fiscal— no recibió atención médica adecuada.
Pese a esta actualización, las imputaciones no cambiaron: la madre continuará acusada por homicidio agravado y su pareja por homicidio simple.
Qué cambió en la causa
La principal novedad que surgió de la audiencia fue que la Fiscalía amplió el objeto procesal y sumó nueva evidencia médica para precisar cómo se produjo la muerte del niño. Hasta ahora, la investigación estaba enfocada principalmente en las lesiones traumáticas detectadas en el cuerpo de Ángel, pero con la incorporación de estudios histopatológicos y el análisis realizado por una junta médica, la acusación pasó a sostener que existió una combinación de factores: por un lado, los golpes que ya estaban bajo investigación y, por otro, una bronconeumonía que —según la hipótesis fiscal— se encontraba en curso y no recibió atención adecuada. Además, durante esta etapa se incorporaron nuevas pericias, testimonios y material extraído de teléfonos celulares para profundizar el análisis del contexto en el que vivía el niño.
El fiscal jefe Cristian Olazábal explicó que la audiencia permitió ajustar el relato de los hechos en función de nueva evidencia, aunque aclaró que eso no modifica la calificación jurídica que sostiene la acusación.
“Hoy la Fiscalía hizo una ampliación del objeto procesal. El hecho ha sufrido algunas variaciones que no tienen impacto en la calificación jurídica”, indicó.
La nueva conclusión médica: golpes y enfermedad respiratoria
Uno de los puntos centrales de la audiencia fue la incorporación de estudios histopatológicos que detectaron que el niño cursaba una bronconeumonía.
De acuerdo con lo explicado por Olazábal, esos resultados fueron evaluados junto con el resto de las pericias médicas y analizados por una junta de especialistas antes de ser incorporados formalmente a la investigación.
“Estos estudios no pueden ser valorados individualmente, sino en contexto. La junta médica concluyó que existió una bronconeumonía concomitante con el traumatismo craneoencefálico”, explicó.
Y sintetizó la nueva hipótesis de la Fiscalía con una frase que marcó el tono de la audiencia:
“Los 21 golpes existen, pero a eso se le suma la bronconeumonía”.
Según la acusación, el cuadro respiratorio habría comenzado días antes del fallecimiento y sus síntomas habrían sido ignorados por quienes estaban a cargo del cuidado del niño.
“La causa de muerte en principio fue esta enfermedad respiratoria sumado al tema de los golpes. Ambas causas son las que llevan al resultado de la muerte”, sostuvo el fiscal.
La investigación también profundiza sobre el contexto en el que vivía Ángel
Además del aspecto médico, la Fiscalía expuso nuevos elementos vinculados al entorno cotidiano del niño antes de su muerte.
Según detalló Olazábal, durante los últimos meses se incorporaron declaraciones testimoniales y material obtenido del análisis de teléfonos celulares secuestrados durante la investigación.
Para el Ministerio Público Fiscal, esa evidencia permitiría reconstruir un escenario más amplio que el estrictamente médico.
“Hay mucha evidencia que contextualiza este tiempo que Ángel estuvo viviendo en ese domicilio, que da cuenta clara e inequívoca de la situación de maltrato que sufría Ángel”, afirmó.
El fiscal agregó que cualquier circunstancia que haya intensificado el sufrimiento del niño podría ser considerada más adelante, en caso de llegar a una instancia de discusión de pena.
Las imputaciones siguen sin cambios
La defensa de los imputados solicitó ampliar la junta médica para obtener mayores precisiones sobre el peso específico que tuvo la bronconeumonía en el fallecimiento.
Desde la Fiscalía señalaron que ese pedido forma parte de las medidas habituales de la etapa preparatoria y remarcaron que su postura no cambió.
“La imputación sigue igual: homicidio agravado para la madre y homicidio simple para el padrastro”, concluyó Olazábal.
Con esta ampliación, la causa incorpora una nueva línea médica para reconstruir qué ocurrió durante los últimos días de vida de Ángel. Mientras continúan las medidas de prueba, la investigación sigue avanzando hacia una futura instancia de juicio donde deberán discutirse responsabilidades y eventualmente las penas.