El avance de las pericias sobre los celulares abrió una nueva hipótesis en la causa
La investigación por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia, entró en una etapa clave y podría dar un giro importante. El fiscal Cristian Olazábal confirmó que ya no se descarta que haya sido la madre del menor, Mariela Altamirano, quien le provocó los golpes que terminaron con su vida.
Hasta ahora, la principal hipótesis apuntaba al padrastro, Michel González, como autor de la golpiza, mientras que a la madre se la señalaba por no haber intervenido para evitarla. Sin embargo, el avance de las pericias informáticas sobre los teléfonos de ambos imputados comenzó a modificar esa reconstrucción.
“El miércoles se inició la extracción de datos informáticos de los celulares. El fin de semana vamos a analizar qué surge y puede haber variaciones en el caso”, sostuvo Olazábal en declaraciones radiales.
La nueva línea de investigación se apoya en el análisis de mensajes, conversaciones y otros registros digitales que podrían permitir reconstruir con mayor precisión qué ocurrió dentro de la casa en los días previos a la muerte del nene.
Una causa construida sobre indicios
El fiscal remarcó que, hasta el momento, la causa no cuenta con una prueba directa que permita identificar quién fue la persona que golpeó a Ángel.
“Son inferencias a partir de datos comprobados”, explicó.
Por eso, la investigación avanza a partir de indicios, pericias y testimonios. En ese contexto, Olazábal advirtió que no sería extraño que la hipótesis inicial cambie.
“No sería sorpresivo que haya un cambio de roles o una mayor intensidad en los hechos que estamos investigando”, afirmó.
La frase abre la posibilidad de que la responsabilidad de Altamirano en el caso sea mayor a la que se sostenía hasta ahora.
Antecedentes de violencia y un entorno bajo la lupa
Durante la investigación también aparecieron testimonios que describen antecedentes de violencia por parte de la madre hacia otro de sus hijos.
Si bien no existían denuncias previas vinculadas directamente con Ángel, esos relatos comenzaron a ser incorporados por los investigadores para intentar comprender la dinámica familiar en la que vivía el niño.
La fiscalía busca reconstruir cómo era la convivencia dentro de la vivienda y qué ocurrió durante las horas previas a la muerte del menor. Para eso, además de los teléfonos, se analizan testimonios de familiares, allegados y personas del entorno cercano.
Más de 20 lesiones compatibles con una golpiza
Los resultados preliminares de la autopsia marcaron uno de los puntos más duros de la causa. Ángel presentaba más de 20 lesiones compatibles con una golpiza.
De acuerdo con los peritos, esas heridas fueron las que provocaron su muerte.
Ese dato fue determinante para descartar desde el comienzo cualquier otra explicación y consolidar la hipótesis de una agresión física sostenida.
A partir de allí, los investigadores comenzaron a reconstruir quién estuvo con el nene, quién pudo haberlo golpeado y qué hicieron los adultos cuando el cuadro del menor ya era grave.
También investigan a funcionarios judiciales
Mientras avanza la causa penal contra la madre y el padrastro, el Superior Tribunal de Justicia de Chubut puso bajo revisión el accionar del equipo técnico judicial que había recomendado que Ángel quedara bajo el cuidado de su madre.
La auditoría estará a cargo de la camarista María Marta Nieto y se extenderá durante 60 días.
El objetivo es determinar si hubo irregularidades en los informes y evaluaciones que derivaron en la decisión judicial de revincular al niño con Altamirano.
Además, el fiscal confirmó que se analiza la posible comisión de delitos por parte de funcionarios judiciales y profesionales que intervinieron en el expediente.
Entre las figuras que podrían investigarse aparecen abuso de autoridad, incumplimiento de deberes de funcionario público y falsedad ideológica.
La revisión alcanza a uno de los puntos que más cuestionamientos generó desde que se conoció el caso: cómo fue posible que Ángel regresara con su madre pese a las advertencias y conflictos previos denunciados por su entorno.
Una etapa decisiva
La causa atraviesa ahora uno de sus momentos más sensibles. El contenido de los celulares podría modificar la imputación, redefinir el rol de cada acusado y cambiar por completo la reconstrucción de lo ocurrido.
“Hemos recuperado muchísima información y creemos que nos permitirá precisar mejor qué ocurrió”, concluyó Olazábal.
En las próximas horas, una vez finalizado el análisis de la evidencia digital, la fiscalía podría avanzar con una nueva teoría del caso.