Un video que se volvió viral en pocas horas dejó una escena tan insólita como reveladora en el Puerto de Ushuaia. Turistas chinos que acababan de bajar de un crucero internacional se encontraron con una protesta gremial… y creyeron que era parte del recibimiento. Sonrieron, sacaron fotos y hasta se pusieron a bailar al ritmo de los bombos, sin advertir que detrás del ruido había reclamos laborales y un conflicto de fondo.
La postal fue potente: de un lado, trabajadores portuarios manifestándose con banderas y redoblantes; del otro, visitantes con celulares en alto, grabando la escena como si fuera una atracción más del viaje. El contraste entre tensión social y mirada turística expuso, en segundos, dos realidades que conviven en la ciudad más austral del país.
Qué reclamaban los trabajadores
La protesta se inscribe en el marco de la intervención federal del Puerto de Ushuaia, dispuesta por el Gobierno nacional y formalizada mediante la Resolución 4/2026 publicada en el Boletín Oficial. La medida establece que la gestión operativa, técnica y administrativa del puerto quedará bajo control estatal por un año, con posibilidad de prórroga.
Según informó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, la decisión se tomó tras una inspección realizada entre septiembre y octubre del año pasado, que detectó fallas estructurales, deterioro del muelle, deficiencias en seguridad y mantenimiento, rezago tecnológico y problemas en la gestión ambiental. El informe también señaló que apenas el 1,3% de los fondos se destinaba a inversiones en infraestructura, mientras la mayor parte se volcaba a salarios y préstamos, además de la ausencia de auditorías y protocolos adecuados para operaciones simultáneas de carga y pasajeros.
El trasfondo sindical
Los gremios portuarios expresaron su preocupación por el impacto de la Ley Provincial N° 1596, que prevé financiar la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) con recursos del puerto. Según denuncian, la normativa pone en riesgo la autonomía financiera y la operatividad de una infraestructura estratégica para la provincia, situación que derivó en inspecciones y en la suspensión de la habilitación portuaria.
Desde Nación aclararon que la intervención no modifica las relaciones laborales ni implica traslados de personal. La Gerencia de Coordinación Técnica fue designada como Unidad Ejecutora, con facultades para garantizar la continuidad de los servicios, coordinar con organismos nacionales y provinciales y evitar interrupciones en el funcionamiento del puerto.
Una imagen que incomoda
Mientras los turistas bailaban y sonreían —convencidos de estar participando de una bienvenida festiva— los trabajadores reclamaban por empleo, soberanía sobre la infraestructura y el impacto económico de las decisiones tomadas sobre uno de los motores clave de Tierra del Fuego.
El video viralizó algo más que un malentendido cultural: mostró, en pocos segundos, la convivencia forzada entre el turismo internacional y un conflicto profundo que atraviesa a la ciudad. Ushuaia, puerta de entrada al mundo y a la Antártida, quedó expuesta en una escena donde la música de protesta sonó, para algunos, como si fuera una fiesta.

