Un estudio realizado por científicas y científicos del IBIOMAR-CONICET en Camarones documentó por primera vez un caso de incubación gástrica en una estrella de mar. La especie, Asterina fimbriata, desarrolla a sus crías dentro del estómago de la madre hasta que emergen completamente formadas.
Un hallazgo inesperado en las costas de la Patagonia
Un equipo de investigadores del IBIOMAR-CONICET, con sede en el CENPAT, documentó un comportamiento reproductivo inédito en una pequeña estrella de mar que habita en la Patagonia: las crías se desarrollan dentro del estómago de la madre.
La especie estudiada es Asterina fimbriata, un organismo de apenas unos centímetros que se distribuye en el sur de Argentina y Chile, desde zonas intermareales hasta profundidades cercanas a los 300 metros.
El descubrimiento surgió a partir de la investigación de la bióloga Ariana Alarcón Saavedra, quien comenzó a estudiar esta especie en 2018 mientras cursaba su Licenciatura en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
“Año a año veíamos que, del total de la población de hembras, el porcentaje que se reproducía era muy bajo, entonces supuse que algo inusual pasaba con esta especie”, explicó la investigadora, hoy becaria del CENPAT e integrante del Laboratorio de Reproducción y Biología Integrativa de Invertebrados Marinos.
Crías que crecen dentro del estómago
El estudio reveló un mecanismo reproductivo extraordinario.
Solo alrededor del 8% de las hembras logra reproducirse, y cuando lo hacen las crías se desarrollan completamente dentro del estómago de la madre.
Tras completar su metamorfosis, los juveniles emergen a través de la boca de la estrella de mar, ya formados y listos para comenzar su vida independiente.
El proceso de incubación dura aproximadamente cuatro meses, entre mayo y septiembre. Durante ese período las hembras dejan de alimentarse, lo que implica un enorme costo energético.
“Este hallazgo sugiere que la población de Asterina fimbriata puede ser particularmente frágil y vulnerable”, señaló Alarcón. “No solo tiene que reunir energía para mantenerse, sino también para permitir el desarrollo de sus crías dentro del estómago”.
Una estrategia de supervivencia con pocas crías
La estrella de mar se alimenta principalmente de detritos marinos, como restos de caparazones de cangrejos o fragmentos de organismos muertos. Ese tipo de dieta sugiere una acumulación de energía lenta pero constante.
A diferencia de otras estrellas de mar, el desarrollo reproductivo en esta especie no depende principalmente de transferir reservas energéticas desde otros órganos, sino de mecanismos internos de optimización energética.
Como resultado, muy pocas hembras logran reunir la energía suficiente para reproducirse. Cuando lo hacen, incuban entre 5 y 99 crías, una estrategia que prioriza invertir más energía en menos descendientes, aumentando sus probabilidades de supervivencia.
Seis etapas para formar una estrella de mar
En el trabajo científico —realizado junto a los investigadores Martín Brogger y Gregorio Bigatti del IBIOMAR, y Sol Rebolledo de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco— se identificaron seis etapas de desarrollo de las crías.
Las primeras ocurren dentro del estómago, donde los embriones son esféricos y de color amarillo brillante. Luego comienzan a alargarse y desarrollan los primeros pies ambulacrales.
Más adelante, las pequeñas estrellas adquieren forma pentagonal y comienzan a asomar por la boca de la madre. Finalmente, cuando completan su desarrollo, emergen con brazos, espinas y cuatro pares de pies completamente formados.
Un descubrimiento único para la ciencia
Aunque en distintas especies de estrellas de mar se han registrado diversos modos de incubación, la incubación gástrica nunca había sido documentada hasta ahora.
El estudio establece así a Asterina fimbriata como el primer caso registrado de incubación gástrica dentro de la familia Asterinidae, un hallazgo que aporta nueva información sobre la biología reproductiva de estos organismos y sobre las adaptaciones evolutivas que les permiten sobrevivir en ambientes marinos cambiantes.