Un informe de la Federación Económica de Santa Cruz advirtió que la provincia perdió 227 empresas empleadoras en apenas dos años y registra la mayor caída del empleo privado del país. El sector asegura que la situación es incluso más grave de lo que muestran las estadísticas oficiales.
La crisis económica sigue golpeando con fuerza a Santa Cruz. Un informe presentado por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) reveló que entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 desaparecieron 227 empresas empleadoras en la provincia, mientras que el empleo privado registrado cayó un 16%, el peor desempeño de todo el país.
Desde la entidad empresaria sostuvieron que el proceso se viene profundizando y que los números oficiales reflejan solamente una parte del problema. Según el relevamiento, durante febrero de 2026 se registró la pérdida de 46 empresas en un solo mes, una de las caídas más pronunciadas a nivel nacional.
Una economía que pierde empresas todos los días
Uno de los datos que más preocupa al sector privado es la velocidad con la que se producen los cierres.
De acuerdo con las estimaciones incluidas en el informe, en Santa Cruz está desapareciendo entre una y dos empresas por día. La proyección surge de comparar la evolución provincial con los datos nacionales y con los registros comerciales relevados en Río Gallegos.
Desde la Federación remarcaron que la estadística oficial solamente contempla a las empresas que tienen empleados registrados. Quedan fuera del relevamiento miles de monotributistas, trabajadores autónomos y pequeños emprendimientos que también enfrentan dificultades para sostener su actividad.
Por ese motivo, consideran que la magnitud real de la crisis podría ser considerablemente mayor.
Casi 10.000 empleos privados menos
El deterioro también se refleja en el mercado laboral.
Según los datos difundidos por la entidad, Santa Cruz pasó de tener 60.623 trabajadores privados registrados a fines de 2023 a 50.954 en diciembre de 2025. Esto representa una pérdida cercana a los 10.000 puestos de trabajo en apenas dos años.
El informe señala además que la caída del empleo fue mucho más profunda que la reducción de empresas, lo que evidencia que muchas firmas lograron mantenerse abiertas pero debieron reducir personal para sobrevivir.
Las causas que explican el derrumbe
La Federación atribuye la situación a una combinación de factores que impactaron de lleno sobre la economía provincial.
Entre ellos menciona la paralización de la obra pública nacional, incluyendo las represas sobre el río Santa Cruz, el retiro de YPF de áreas convencionales con impacto sobre contratistas y empresas de servicios, y la caída sostenida del consumo interno.
El resultado, advierten, es una fuerte contracción de la actividad económica que afecta tanto al comercio como a las pequeñas y medianas empresas.
Reclamo por medidas urgentes
La entidad valoró la implementación de la Ley Provincial de Emergencia Comercial, Industrial y PyME, que permite suspender ejecuciones fiscales provinciales y establecer planes de regularización de deudas.
Sin embargo, consideró que las medidas actuales resultan insuficientes frente a la magnitud de la crisis.
Por ese motivo reclamó que el Gobierno nacional adhiera a la emergencia para extender beneficios similares a nivel federal y reducir la presión financiera que enfrentan las empresas santacruceñas.
Además, pidió la conformación inmediata de la Comisión de Seguimiento prevista por la propia ley, un organismo que todavía no fue puesto en funcionamiento.
“Peor que durante la pandemia”
La advertencia final del informe es contundente.
Desde la Federación Económica de Santa Cruz sostuvieron que el nivel de estrés financiero que atraviesan actualmente las empresas de la provincia es superior al registrado durante la pandemia de COVID-19.
Por eso insistieron en la necesidad de adoptar medidas urgentes para evitar que continúe la pérdida de empresas, puestos de trabajo y actividad económica en una de las provincias más afectadas del país.