Con tan solo 25 años este joven trelewense, estudiante de Abogacía y militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), se convierte en el primer chubutense en ocupar un cargo en la mesa ejecutiva de la Federación Universitaria Argentina (FUA), el organismo de máxima representación estudiantil en el país.
El 32° Congreso Ordinario de la FUA, realizado en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) el pasado 21 de febrero, fue el escenario donde Planel fue elegido como Secretario Ejecutivo de la Federación. Este congreso reunió a estudiantes de todo el país, quienes debatieron sobre temas cruciales como el presupuesto universitario, el rol de la educación superior, la actualización de los planes de estudio, y políticas de acceso y permanencia en las universidades. Además, uno de los puntos fundamentales fue la renovación de las autoridades de la FUA.
El desafío de representar a la Patagonia en la FUA
Francisco Planel, quien cursa su carrera en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), fue elegido para este cargo en un contexto electoral en el que la Franja Morada, con el 51% de los votos, renovó la conducción de la FUA. Por otro lado, el Frente Islas Malvinas, encabezado por la JUP, obtuvo el 38% de los votos y consiguió varios cargos ejecutivos dentro de la federación, entre ellos, la Secretaría General, que quedó a cargo de Albana Velozo de la UNLP.
El joven de Trelew ocupa ahora un lugar clave en la estructura organizativa de la FUA, un espacio desde el cual podrá impulsar políticas en defensa de la educación pública y de calidad. Como Secretario Ejecutivo, su responsabilidad será coordinar el funcionamiento de la federación, trabajar sobre los ejes principales de la agenda estudiantil, y representar a los estudiantes universitarios de todo el país.
Una agenda marcada por la crisis económica
En su nueva función, Planel tiene por delante un desafío formidable. El contexto económico desfavorable tanto para la comunidad universitaria como para la sociedad en general exige un abordaje firme y coordinado de los temas que marcan la actualidad educativa en Argentina.
Uno de los puntos más relevantes de la agenda de la FUA será la discusión sobre el presupuesto universitario, que sigue prorrogado desde 2023. La falta de una definición clara sobre los recursos para las universidades nacionales amenaza con recortes que impactarán directamente en el acceso y la calidad educativa. En este marco, Planel y sus compañeros de la mesa ejecutiva trabajarán para asegurar que la educación superior siga siendo un derecho garantizado para todos los jóvenes, sin importar su situación económica.
Además, la mejora en los mecanismos de ingreso, permanencia y egreso de los estudiantes en el sistema universitario nacional será otro de los grandes desafíos a abordar. A ello se suman las demandas por el aumento de becas universitarias y la creación de nuevas plazas en residencias estudiantiles, temas que afectan directamente a los estudiantes del interior del país, como los de Chubut, que deben hacer grandes esfuerzos para continuar con sus estudios en las universidades de Buenos Aires y otras provincias.
El valor de la representación en un espacio nacional
El ascenso de Francisco Planel a la mesa ejecutiva de la FUA no solo es un logro personal, sino también un triunfo para la región patagónica, que históricamente ha estado subrepresentada en los espacios de decisión estudiantiles a nivel nacional. Con su elección, el joven trelewense asume un compromiso no solo con los estudiantes de su provincia, sino con la educación pública en su conjunto, buscando ser un puente entre la realidad de los estudiantes de la Patagonia y las políticas nacionales.
«La educación pública es la única herramienta para garantizar la movilidad social, y desde la FUA debemos luchar para que las universidades sigan abiertas a todos, sin discriminación», afirmó Planel al conocer su designación. Con una mirada puesta en la justicia social y la igualdad de oportunidades, su rol en la FUA será clave para construir políticas públicas que respondan a las necesidades de los estudiantes en el contexto actual.