Pese al rechazo histórico de la sociedad, el gobernador avanza con un acuerdo para que YPF extraiga uranio en la meseta central
Chubut vuelve a quedar en el centro de la discusión minera nacional. Mientras el recuerdo de la pueblada de 2021 sigue latente —cuando miles de chubutenses tomaron las calles para frenar el avance de la megaminería—, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres mantiene negociaciones con el Gobierno Nacional para permitir la extracción de uranio en la provincia, según reveló esta semana el medio Infobae en un artículo firmado por Agustín Maza.
El proyecto forma parte de un ambicioso plan impulsado por el presidente de YPF, Horacio Marín, y por el titular de Nucleoeléctrica Argentina, Demian Reidel, quienes proponen el desarrollo de una nueva empresa estatal: YPF Nuclear, que tendrá como objetivo explotar y exportar uranio argentino como insumo estratégico para energía atómica.
Y el primer paso, según confirmó el propio Reidel en su cuenta de X, será en Chubut:
“YPF avanza en el diseño institucional de YPF Nuclear, su nueva subsidiaria que liderará la minería de uranio en Argentina, comenzando en Chubut”, escribió el funcionario nacional.
¿Qué está en juego?
Torres busca que el Gobierno Nacional le ceda a la provincia el control sobre más de 18 yacimientos de uranio actualmente en manos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). A cambio, Chubut aceptaría el avance de este tipo de explotación minera, prohibida por la legislación provincial en otros casos y resistida por buena parte de la ciudadanía.
De acuerdo a lo publicado por Infobae, estos yacimientos abarcan 25.000 hectáreas distribuidas en localidades como Los Adobes, Cerro Solo, La Primera, Laguna Colorada, El Ganso, y Sierra Cuadrada, en el centro de la provincia. Es precisamente la zona de la meseta —la misma que resistió la fallida zonificación minera de 2021— la que ahora vuelve a estar bajo la lupa.
¿Qué significa explotar uranio?
El uranio es un mineral radiactivo utilizado como combustible en centrales nucleares. Su extracción, aunque diferente de la minería metalífera tradicional, no está exenta de riesgos ambientales y sanitarios, especialmente si no existe un control riguroso o si se realiza sin licencia social, algo que históricamente la población chubutense ha negado.
Desde hace más de 20 años, Chubut mantiene una legislación que prohíbe la minería a cielo abierto con uso de cianuro y, aunque el uranio no se extrae con ese proceso, el espíritu de esas normas ha sido siempre frenar un modelo extractivista que pone en riesgo el agua, el ambiente y el tejido social.
Una negociación silenciosa
Mientras en 2021 la Legislatura derogó una ley minera tras una semana de protestas masivas, el nuevo plan avanza sin debate público ni consulta ciudadana. El artículo de Infobae detalla que el gobernador Torres, junto al jefe de Gabinete Guillermo Francos y directivos de YPF, ya se reunieron en Puerto Madero para delinear el proyecto. Allí también se discutió un reclamo ante la Corte de Nueva York vinculado al embargo de acciones de YPF, lo que muestra la envergadura institucional de estas gestiones.
Torres buscaría utilizar la cesión de minas como una forma de compensar el recorte de fondos nacionales a la provincia, incorporando a Chubut a una nueva matriz energética nacional sin que medie aún una discusión pública sobre los costos, riesgos y beneficios reales.
El Plan Nuclear y el rol de Chubut
El plan oficial, según explicó Reidel en el mismo medio, contempla una serie de fases: desarrollar pequeños reactores modulares de diseño nacional, ofrecerlos al mundo y, al mismo tiempo, vincular esas ventas con la exportación de uranio argentino, mineral del que —según los impulsores del proyecto— hay grandes reservas “desaprovechadas”.
La empresa estatal YPF —con fuerte injerencia del Gobierno Nacional— quiere que Chubut sea el punto de partida para esta nueva etapa. Sin embargo, ni el gobernador ni los funcionarios nacionales han explicado cómo se garantizará el cuidado ambiental, la transparencia del proceso o el respeto a la voluntad popular.
¿Minería sí o no?
El debate sobre la minería en Chubut no es técnico: es social, ambiental, económico y cultural. La historia reciente demuestra que sin licencia social no hay licencia legal que alcance, y que el pueblo de Chubut ha dicho que no a la minería, en todas sus formas, más de una vez.
Por eso, la negociación en marcha entre Torres y Nación marca un giro preocupante: mientras la ciudadanía sigue sin ser convocada, se reactivan proyectos extractivos en los mismos territorios que resistieron la avanzada minera más polémica de la historia provincial.
El uranio puede ser “el mineral del futuro”, como afirma el Plan Nuclear Argentino, pero para muchos chubutenses, el presente sigue siendo el agua, el territorio y el derecho a decidir. Y eso no parece estar sobre la mesa en las negociaciones.