El gobernador Ignacio “Nacho” Torres cerró los primeros días de diciembre con dos rondas centrales de diálogo: primero con los gremios docentes y luego con los sindicatos de la salud. Las reuniones dejaron un mensaje político claro: sostener mesas técnicas permanentes para atravesar un 2026 sin comprometer el equilibrio fiscal de Chubut.
Durante el 1 y 2 de diciembre, la Casa de Gobierno en Rawson volvió a convertirse en un punto de negociación directa entre el Ejecutivo y los principales gremios provinciales. La agenda —que incluyó a educación y salud, dos de los sectores más sensibles del Estado— reflejó la intención de la gestión Torres de abrir un cierre de año ordenado, proyectando prioridades mientras se prepara para una nueva etapa económica nacional.
Un mismo concepto para dos sectores: previsibilidad y equilibrio fiscal
Aunque los encuentros se realizaron por separado, el discurso oficial mantuvo una línea coherente: sostener mesas de trabajo abiertas, ordenar reclamos y avanzar en agendas duraderas sin poner en riesgo las cuentas públicas.
“Las mesas de diálogo están abiertas”, repitió Torres tras reunirse con UPCN, SISAP y ATSA. El compromiso del Ejecutivo se planteó bajo una premisa explícita: buscar soluciones conjuntas “en función de la situación económica y financiera que nos toca atravesar”.
Ese mismo enfoque se trasladó a la reunión con los sindicatos docentes —ATECh, SITRAED, AMET, UDA, UPCN— donde se definió retomar las mesas técnicas en los próximos días, poniendo sobre la mesa temas como los concursos docentes y la reorganización administrativa para 2026.
Educación: continuidad de mesas en un contexto sensible
El encuentro con los gremios de la educación fue el puntapié inicial del esquema de diálogo. Con la presencia del ministro José Luis Punta y funcionarios de Gobierno y Trabajo, la discusión se concentró en aspectos estructurales del sistema: concursos, carrera docente y planificación institucional.
En ese marco, Torres expuso el estado económico de la provincia, un gesto que busca transparentar las limitaciones actuales y poner sobre la mesa los márgenes reales de negociación de cara al año próximo.
Salud: reclamos sectoriales y una agenda compartida
Un día después, la ronda con UPCN, SISAP y ATSA marcó otro punto de inflexión. Salud es uno de los sectores con mayor nivel de tensiones y demandas acumuladas, y el Gobierno apunta a un esquema de diálogo por áreas técnicas que permita avanzar sin saltos bruscos ni compromisos imposibles de cumplir.
La presencia del ministro Victoriano Eraso Parodi y de los secretarios de Trabajo y Salud buscó reforzar la idea de que la negociación no será solamente política, sino también administrativa, con participación de equipos técnicos para analizar cada reclamo.
Un movimiento político hacia 2026
Aunque las reuniones respondieron a necesidades puntuales, también dejaron una lectura más amplia. Torres busca cerrar el año mostrando orden interno y una relación de trabajo estable con los sectores que concentran la mayor parte del empleo estatal. La estrategia apunta a combinar apertura al diálogo con una administración cuidadosa de los recursos, en un escenario donde las provincias siguen de cerca las definiciones económicas nacionales.


