La provincia llevó su reclamo al Consejo Federal Pesquero y advirtió por la caída de la actividad en Puerto Deseado. Busca habilitar una prospección previa al inicio de la zafra para los buques con asiento en el puerto, mientras continúa el cierre del Golfo San Jorge.
La Provincia de Santa Cruz volvió a poner sobre la mesa la crisis que atraviesa el sector pesquero, especialmente en Puerto Deseado, y pidió al Consejo Federal Pesquero una medida excepcional para intentar reactivar la actividad antes del inicio formal de la temporada de langostino.
A través de las notas N° 046 y 047 de la Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura, elevadas el 19 de marzo, el gobierno provincial expuso la situación actual de la industria pesquera y reclamó nuevas medidas vinculadas a la evaluación y operatoria del langostino.
Durante el taller realizado en el marco del Acta N° 7/2026 del Consejo Federal Pesquero, representantes de Santa Cruz se reunieron con autoridades nacionales y describieron un escenario de fuerte retracción productiva, particularmente en Puerto Deseado.
Según detallaron, el mantenimiento del cierre del Golfo San Jorge está afectando de manera directa el ingreso de materia prima, el funcionamiento de las plantas de procesamiento y el nivel de empleo. También advirtieron sobre una menor utilización de la capacidad instalada y una caída de la actividad en toda la cadena pesquera local.
Frente a ese panorama, Santa Cruz pidió habilitar una prospección excepcional de langostino antes del inicio de la zafra para los buques tangoneros congeladores que operan desde Puerto Deseado.
La propuesta contempla que esas tareas se realicen bajo seguimiento técnico y con los lineamientos científicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), con el objetivo de compatibilizar la sostenibilidad biológica del recurso con la necesidad de sostener la economía regional.
Desde la provincia sostienen que esta medida podría funcionar además como una compensación frente a la continuidad del cierre del Golfo San Jorge, una de las áreas históricas de captura de langostino para la flota santacruceña.
El planteo de Santa Cruz se da en medio de un debate más amplio dentro del Consejo Federal Pesquero sobre cómo sostener el empleo y la actividad en los puertos patagónicos sin comprometer el recurso. Puerto Deseado aparece hoy como uno de los puntos más sensibles: allí operan plantas de procesamiento, frigoríficos y decenas de embarcaciones cuya actividad depende, en gran parte, de la zafra de langostino.
La solicitud provincial todavía deberá ser evaluada por el Consejo Federal Pesquero y por el INIDEP, que tendrá la última palabra técnica sobre la viabilidad de una prospección anticipada.