Damián Biss justificó el cambio por “asfixia financiera”, pero la decisión quedó bajo fuerte cuestionamiento por el endeudamiento que arrastra el municipio, el impacto sobre los trabajadores y la ruptura con la banca pública provincial. El traspaso comenzará a regir con los haberes de abril y ya genera preocupación entre empleados con créditos y tarjetas en el Banco del Chubut.
El municipio de Rawson dejará de pagar los sueldos a través del Banco del Chubut y, desde abril, más de mil empleados municipales comenzarán a cobrar en el Banco Patagonia. La decisión, impulsada por el intendente Damián Biss, marca una ruptura con la banca pública provincial y suma un nuevo capítulo a la tensión política y financiera entre el municipio capitalino y el Gobierno de Chubut.
El primer depósito bajo el nuevo esquema está previsto para el lunes 6 de abril, correspondiente a los haberes de marzo. Según confirmó el municipio, las cuentas sueldo ya fueron abiertas y gran parte de los trabajadores comenzó a recibir su nuevo CBU.
Biss intentó justificar la medida al asegurar que el Banco del Chubut “maltrató” al municipio y le negó herramientas financieras fundamentales para sostener la operatoria diaria. Sin embargo, la decisión también expone las dificultades de la propia gestión municipal para ordenar sus cuentas y garantizar el pago de salarios sin recurrir a endeudamiento de corto plazo. Entre ellas, mencionó la imposibilidad de acceder a descubiertos bancarios y otras líneas de asistencia.
“Hubo una asfixia financiera con fines políticos”, denunció el intendente, que resolvió trasladar todas las operaciones municipales al Banco Patagonia, incluyendo el pago de haberes, cuentas y futuras operatorias crediticias.
Un cambio de banco que expone la crisis financiera de la gestión Biss
El cambio de banco se produce en un contexto de fuerte fragilidad económica para la Municipalidad de Rawson. Hace pocas semanas, el Concejo Deliberante autorizó a la gestión Biss a tomar un crédito de 800 millones de pesos con el Banco Patagonia.
Ese préstamo, otorgado a una tasa anual del 41,93%, había sido presentado inicialmente como una herramienta para financiar el proyecto del Mercado de Productos del Mar. Sin embargo, distintas versiones indican que gran parte de esos fondos terminó utilizándose para completar el pago de salarios del mes pasado.
Si esa situación se confirma, el endeudamiento destinado a una obra específica habría terminado funcionando como un salvataje de corto plazo para afrontar gastos corrientes. La maniobra deja a la gestión Biss en una posición incómoda: tomar deuda para una obra, usar ese dinero para pagar sueldos y luego responsabilizar al banco provincial por la falta de recursos.
El costo financiero tampoco es menor: solo durante este año, el municipio deberá afrontar más de 193 millones de pesos en intereses.
Cómo será el traspaso para los trabajadores
Desde el área de Hacienda aseguraron que la migración fue diseñada para evitar inconvenientes y que el objetivo es que todos los empleados puedan cobrar “como lo hacían habitualmente”.
Muchos trabajadores continuarán retirando dinero por ventanilla, mientras que otros tendrán sus haberes acreditados directamente en la nueva cuenta sueldo. Cerca de la mitad de los municipales ya recibió su CBU y durante esta semana continuará el operativo de acompañamiento.
La secretaria de Hacienda, Macarena Flamarique, explicó que se habilitó atención personalizada tanto en dependencias municipales como en sucursales del Banco Patagonia para asistir a los empleados.
Además, el municipio comenzó a distribuir instructivos, claves de acceso y herramientas digitales para facilitar la activación de las cuentas y el uso del home banking.
Una de las novedades es la incorporación de un sistema mediante código QR, que permite iniciar el trámite de manera más rápida y simplificar el alta de la cuenta sueldo.
“Es un proceso que alcanza a los trabajadores municipales, por lo que desde el inicio priorizamos una transición ordenada, trabajando de manera coordinada con el banco para brindar información clara y asistencia en cada etapa”, señaló Flamarique.
Durante la próxima semana, además, cada empleado recibirá un kit de bienvenida con las tarjetas y un detalle de los beneficios disponibles.
Créditos, tarjetas y temor entre los municipales
El aspecto que más incertidumbre genera entre los trabajadores tiene que ver con los créditos personales, refinanciaciones y consumos que muchos mantienen en el Banco del Chubut.
Una parte importante de los municipales tiene préstamos con descuento automático sobre el salario, además de tarjetas de crédito y el uso frecuente de la tarjeta 365, ampliamente utilizada en comercios de Rawson, Trelew y Puerto Madryn.
El cambio de agente financiero podría alterar ese mecanismo. Si los haberes dejan de acreditarse en el Banco del Chubut, los empleados deberán reorganizar pagos, autorizar nuevos débitos o afrontar eventuales intimaciones.
Entre los trabajadores crece la preocupación por la posibilidad de que el banco provincial dé de baja beneficios, limite tarjetas o reclame la regularización inmediata de algunas deudas.
También existe incertidumbre sobre qué ocurrirá con los descuentos ya pactados y con los montos retenidos por el municipio. Algunos empleados temen que, aunque el descuento siga realizándose sobre el recibo de sueldo, los fondos no sean depositados de inmediato en la entidad correspondiente.
Ese escenario podría afectar el historial crediticio de los municipales e incluso derivar en reclamos o conflictos judiciales.
Una decisión que profundiza el aislamiento político de Rawson
Más allá del aspecto operativo, la decisión tiene una lectura política inevitable.
La salida del Banco del Chubut representa una señal de distanciamiento cada vez más fuerte entre Damián Biss y el gobierno provincial. La relación ya venía deteriorada por las dificultades financieras del municipio y por los cuestionamientos del intendente hacia distintos organismos provinciales.
Ahora, el traspaso de más de mil cuentas sueldo a una entidad privada profundiza esa ruptura y deja al descubierto el nivel de tensión entre Rawson y la Provincia.
Mientras el municipio sostiene que la medida era necesaria para sostener la operatoria y garantizar el pago de salarios, desde distintos sectores advierten que la decisión implica asumir mayores costos, trasladar incertidumbre a los trabajadores y romper uno de los últimos vínculos institucionales que quedaban con la banca pública provincial. Lejos de aparecer como una salida ordenada, el cambio deja la imagen de una gestión que responde a su crisis financiera con medidas improvisadas, mayor endeudamiento y nuevas tensiones políticas.
El impacto real del cambio comenzará a verse el próximo lunes, cuando los municipales cobren por primera vez a través del Banco Patagonia.