martes, julio 28, 2026

¿Qué es el hielo negro y por qué puede convertirse en uno de los mayores riesgos al conducir en invierno?

Aunque muchas veces pasa desapercibido, el hielo negro es una de las principales amenazas para quienes circulan por rutas y calles durante las bajas temperaturas. Su presencia obliga a extremar las precauciones, especialmente en ciudades patagónicas donde las heladas son frecuentes.
Con la llegada de las jornadas más frías, las condiciones de las calles y rutas cambian y aparece un fenómeno que puede sorprender incluso a conductores experimentados: el hielo negro. Se trata de una fina capa de hielo transparente que se forma sobre el asfalto y que, al ser prácticamente invisible, dificulta detectar el peligro a simple vista.
El hielo negro reduce de manera considerable la adherencia de los neumáticos, incrementando el riesgo de derrapes y siniestros viales. Puede formarse cuando una llovizna o lluvia se congela al entrar en contacto con el pavimento frío, cuando la nieve derretida vuelve a congelarse tras un brusco descenso de la temperatura o por la condensación de humedad sobre el asfalto helado.
Durante el invierno, este fenómeno suele presentarse con mayor frecuencia en ciudades patagónicas y otras regiones de bajas temperaturas. Sectores con sombra permanente, puentes, curvas y zonas de escasa exposición solar son algunos de los lugares donde el hielo negro suele persistir por más tiempo.
Frente a este escenario, desde Defensa Civil de Ushuaia recomendaron adoptar una conducción preventiva. Entre las principales medidas figuran reducir la velocidad, aumentar la distancia con otros vehículos y evitar aceleraciones, frenadas o giros bruscos, ya que cualquier maniobra repentina puede provocar la pérdida de control del vehículo.
Si el automóvil atraviesa una placa de hielo negro, el consejo es mantener la calma, levantar progresivamente el pie del acelerador, sostener el volante con firmeza y evitar frenar de manera brusca. En caso de que el vehículo comience a deslizarse, se recomienda girar suavemente el volante en la dirección del deslizamiento hasta recuperar la adherencia.
Además, durante la circulación en condiciones invernales se aconseja no utilizar el control de crucero y mantener siempre el control manual del vehículo.
Las autoridades también recomiendan planificar los desplazamientos con anticipación, informarse sobre el estado de las rutas y conducir con especial precaución cada vez que las temperaturas sean cercanas o inferiores a los 0 °C, ya que en esas condiciones el hielo negro puede aparecer sin ofrecer señales visibles sobre la calzada.

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