Así lo sostuvo el diputado nacional por Chubut, José Glinski sobre el dictamen favorable que pasó el filtro del plenario de las comisiones de Transporte y de Presupuesto.
Privatización de Aerolineas Argentinas
La posibilidad de que Aerolíneas Argentinas sea privatizada dio un paso más en el Congreso Nacional. Esta semana, el proyecto privatizador obtuvo dictamen favorable en un plenario de las comisiones de Transporte y de Presupuesto de la Cámara de Diputados, lo que habilita su eventual tratamiento en el recinto. Sin embargo, a pesar del avance, los votos para aprobar la iniciativa en una posible sesión todavía no están garantizados. Esta medida encendió alarmas, especialmente entre los defensores de la aerolínea de bandera que ven en esta iniciativa un riesgo para la conectividad y el desarrollo regional.
En diálogo con Patagonia News, José Glinski, diputado nacional, expresó su rechazo categórico a la iniciativa, acusando al Gobierno de intentar «romper algo que funciona» y atribuyendo esta propuesta a una iniciativa impulsada desde hace años por sectores alineados con el expresidente Mauricio Macri. Según Glinski, el trasfondo de esta medida responde a “una cuestión ideológica y, en segundo término, también para habilitar un negocio aerocomercial en la Argentina, en donde Aerolíneas, de alguna manera, era el jugador que no solamente participaba, sino que establecía ciertas reglas de juego.” La función estratégica de Aerolíneas Argentinas
Glinski precisó que “Aerolíneas es un instrumento que tiene el Estado argentino para que el mercado aerocomercial de Argentina funcione”. El legislador subrayó que la empresa permite el acceso a destinos que, de otro modo, no serían rentables y que, gracias a este apoyo, pueden beneficiarse de subsidios y tener una conectividad estable. “El sistema de conectividad aérea permite la vida en este país, el desarrollo de muchas regiones, de destinos que no son rentables en sí mismos, sino que pueden ser, de alguna manera, subsidiados y compensados.”
La estructura de Aerolíneas Argentinas demostró ser económicamente viable y eficiente, afirmó Glinski, incluso durante el último año de la gestión anterior, cuando no generó pérdidas. Frente a esta realidad, el legislador cuestionó la lógica detrás de la privatización, considerando la medida como una acción apresurada e incoherente. “Es un poco ridículo que hoy estemos hablando de este tema, de que la Comisión se haya conseguido un dictamen para privatizarla, pero no me queda claro si el Gobierno quiere privatizarla, si la quiere fundir, si la quiere vaciar”, declaró. Consecuencias para las provincias y el rol de Aerolíneas en Chubut
El impacto de una eventual privatización, advirtió Glinski, afectaría principalmente a las provincias con menor demanda en vuelos, que perderían su conexión con el resto del país. Chubut es una de las provincias con más aeropuertos operativos en Argentina, y su conectividad depende en gran medida de los vuelos de Aerolíneas Argentinas. La región cordillerana, por ejemplo, es una de las menos rentables, lo que podría convertirla en uno de los primeros puntos en sufrir las consecuencias. “Lo que va a pasar con la privatización o la quiebra de Aerolíneas o el debilitamiento de la empresa de aerolíneas argentinas es que a destinos no va a haber vuelos directamente. No solamente en algunos van a ser caros, sino que otros no van a tener vuelos”, sostuvo el diputado.
Glinski comparó esta situación con otras propuestas controvertidas, señalando que el impacto sería tan grave como la sugerencia de dejar a las personas a cargo de servicios esenciales, como las cloacas, en un país en el que la accesibilidad es clave para el desarrollo equitativo. “En el caso de la provincia de Chubut, es evidente que eso va a pasar con la zona cordillera, en la que es la menos rentable. Así que es una situación calamitosa. Es muy malo para el país. Están rompiendo algo que funciona bien, esa es la verdad”, enfatizó Glinski. Un mercado sin lógica de soberanía y federalismo
Para José Glinski, Aerolíneas Argentinas no solo tiene una función comercial, sino también una lógica de soberanía y federalismo. La política de privatización, aseguró, obedece a intereses económicos y financieros sin tener en cuenta los efectos sociales y regionales de una reducción de los servicios de conectividad. “La lógica de Aerolíneas es una lógica que tiene un criterio de eficiencia económica, pero también un criterio de soberanía, de federalismo”, comentó. El temor de quienes se oponen a esta iniciativa es que las rutas que no son rentables sean abandonadas, dejando sin transporte aéreo a comunidades enteras y rompiendo el equilibrio regional.
Glinski señaló que si bien el ajuste y la racionalización pueden ser razonables en algunos sectores, en el caso de Aerolíneas Argentinas, una privatización parece ser una maniobra meramente especulativa. “Es solamente con fines seguramente de especulación económica y financiera que pueden llegar a intervenir algunos jugadores privados”, concluyó.