La Asociación del Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA) alertó sobre la precaria situación financiera que atraviesa la institución, generando incertidumbre sobre el futuro de su funcionamiento. Ariel Kuzminchuk, secretario general del gremio, en dialogo con Patagonia News, expresó su preocupación debido a la falta de actualización presupuestaria y la potencial reducción de actividades claves para el desarrollo agropecuario.
«Estamos esperando fondos desde Nación para activar el trabajo diario y proyectar el resto del año, pero la situación está muy precaria. El presupuesto asignado al INTA no ha tenido actualizaciones, algo que afecta a todos los organismos científicos del país», señaló Kuzminchuk.
La crítica situación financiera ha llevado a que se realice el mínimo de las tareas habituales en áreas críticas como investigación y extensión técnica hacia productores. «No podemos realizar asesoramiento técnico ni avanzar con ensayos e investigaciones necesarias para el desarrollo agropecuario», explicó el dirigente gremial.
La incertidumbre también se extiende sobre la venta de terrenos y cierre de agencias del INTA, una medida impulsada por el gobierno nacional de Javier Milei que busca reducir el tamaño del Estado al máximo. Según Kuzminchuk, aunque aún no se han concretado, estas decisiones «generan dudas profundas sobre el futuro y estabilidad institucional».
«Desde mediados del año pasado recibimos información no oficial que generó una gran alerta. Hoy, la incertidumbre sigue siendo diaria. La única tranquilidad inmediata es que hasta ahora no se han producido despidos», remarcó.
Kuzminchuk destacó la necesidad urgente del acompañamiento político y social para revertir el escenario actual. «Estamos llamando a todos los sectores políticos y organismos que trabajan junto al INTA a que nos apoyen. Es vital que expongan esta desfinanciación institucional que pone en riesgo la capacidad de trabajo y el desarrollo del agro en Argentina», enfatizó.
El INTA es una institución clave en Argentina, reconocida por sus aportes en investigación científica agropecuaria, desarrollo tecnológico y extensión rural. El recorte presupuestario y la eventual desaparición de agencias podrían impactar severamente en la productividad y sostenibilidad agropecuaria, especialmente en regiones alejadas de los grandes centros urbanos, donde el acompañamiento técnico resulta indispensable para pequeños y medianos productores.
«Nuestra mayor preocupación es la incertidumbre. Necesitamos certezas para garantizar un trabajo digno y eficaz para todos los profesionales, técnicos y personal de apoyo del INTA», concluyó Kuzminchuk, resaltando la importancia de resolver la situación presupuestaria para la estabilidad del organismo.


