“No vamos a permitir que el municipio vulnere la vida democrática de las instituciones civiles”, advirtió el concejal de frente Arriba Chubut, Orlando Quintero, ante el intento del Ejecutivo de municipalizar la Biblioteca Asunción Cobo.
Orlando Quintero, concejal del Frente Arriba Chubut
Ayer, se vivieron momentos tensos en el concejo deliberante de Puerto Pirámides, al verse frustrada la sesión legislativa mediante la cual, la concejal Gabriela Bellazzi intentaba derogar una ordenanza aprobada en 2023 que protege legal y económicamente a la Biblioteca Popular Asunción Cobo, con la intención de absorber su funcionamiento y convertirla en una biblioteca municipal. La comisión de la institución denunció que esto representa un ataque a la autonomía institucional ya la participación ciudadana.
“No vamos a permitir que el municipio vulnere la vida democrática de las instituciones civiles ”, sostuvo el concejal Orlando Quintero, al frente de la oposición a este intento de avance sobre una entidad con más de 30 años de historia en el pueblo.
Ordenanza vigente, cero cumplimiento
La Ordenanza Nº 829/23, sancionada por unanimidad en 2023, establece que el municipio debe otorgar subsidios mensuales para cubrir los costos de limpieza y atención al público, a los fines de garantizar el correcto funcionamiento de la biblioteca. Sin embargo, desde su aprobación, el Ejecutivo no hizo ni un solo aporte .
«El monto que necesita la biblioteca para funcionar es irrisorio para el presupuesto municipal. No estamos hablando de una carga pesada, sino de una decisión política deliberada de desfinanciarla», denunció Quintero.
Maniobra de vaciamiento institucional
Según el edil, el oficialismo busca desprestigiar a la biblioteca para justificar su intervención. «Primero no le dan fondos, después dicen que no está contemplada en el presupuesto y ahora quieren derogarla por supuesta inconstitucionalidad. Es una maniobra clara: desfinanciar para intervenir», afirmó.
Además, el concejal alertó sobre el riesgo de que el municipio intente municipalizar la biblioteca, quitándole su carácter de asociación civil autónoma, gestionada democráticamente por vecinos y vecinas.
«La biblioteca nació y creció por el esfuerzo de la comunidad. Hoy quieren apropiarse de esa historia, pero no lo vamos a permitir», enfatizó.
Comunidad movilizada
La Comisión de la Biblioteca y sus socios están en alerta y ya comenzaron a organizar acciones para defender el espacio. «Hay una voluntad clara del Ejecutivo de hacer desaparecer la institución tal como la conocemos. No solo se trata de un edificio o libros: se trata de un espacio de encuentro, participación y cultura», concluyó Quintero.