A 117 años de la Tragedia Marítima
Por Prof. Jorge Andurell
“…Comunican de Punta Cantor que vapor Roca perdiose incendiado. Calculase muchas víctimas que se suponen en su mayor número de 2da clase…”. Telegrama enviado por el Sr Di clemente al periódico “La Cruz del Sur» desde Puerto Madryn a Rawson
El Vapor Presidente Roca
El ”Presidente Roca” era un buque de carácter mixto (carga y pasajeros) perteneciente al armador Antonio Delfino, y a la naviera HAMBURG SUD quien junto a sus otras naves “Presidente Quintana» y “Presidente Mitre”, cubrían la ruta Patagónica entre Buenos Aires-Ushuaia, incluyendo en su itinerario también a Punta Arenas, los buques de la Hamburg o simplemente “el vapor” como la denominaban los patagónicos era un servicio muy esperado como indispensable medio de comunicación, proveedor de alimentos, y aprovisionamiento hasta de los ansiados diarios portadores de noticias para aquellas lejanas latitudes.
Había sido construido por los astilleros ingleses Raylton Dixsons de Middlesbrough en 1896, poseía 290 pies de eslora (cerca de 90 metros de largo) y 41,2 de manga (13 metros de ancho aprox.) en sus primeros años el buque recibió el nombre de “Maceió” realizando viajes en el Brasil, hasta que fue destinado por la Hamburg a sus rutas en la Patagonia, cambiándosele su nombre por” Presidente Roca”.
Al mando del capitán Ferdinad Weiss cumplía su vigésimo tercer viaje en esta ruta, habiendo partido de Ushuaia, subieron rollizos de madera obtenidas en el lugar donde se realizaban los famosos toneles fueguinos (hoy Puerto Túnel), atracaron en Punta Arenas como asimismo en sus respectivas escalas de Rio Grande, Rio Gallegos, Mazarredo, Camarones, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, cargaba gran número de fardos de lana productos de la zafra de ese verano con rumbo a Buenos Aires.
Se estima que el vapor llevaba 345 personas a bordo, aunque en muchos lugares habían abordado el buque trabajadores de las comparsas de esquila que en el apremio no habían sido registrados, como pasajeros.
El inicio de la tragedia
Alrededor de las 6 de la mañana de ese 18 de febrero de 1909 el vapor “Presidente Roca” navegaba a unas 12 millas al norte de la Península Valdés, entre Punta Hércules y Punta Cantor. En el salón de primera pasajeros del buque comenzaron los gritos, los mozos que preparaban el desayuno vieron como a consecuencia del derrame del líquido de un calentador Stova (de Stove en inglés estufa o cocina) comenzó a desarrollarse la tragedia.
Las campanas de alarma comenzaron a sonar esa fatídica madrugada, cuando aún la mayoría de los pasajeros dormían. Ante la alerta de fuego a bordo, se desato entre gritos la desesperación generalizada, las llamas invadieron la sala de máquinas y los pasillos, muchos intentaron ganar los botes salvavidas por su cuenta, se oyeron disparos y enfrentamientos entre pasajeros que querían ocupar esos lugares sin respetar a mujeres y niños, varios miembros de la tripulación fueron víctimas mortales de estos hechos de desborde, la serenidad y determinación del capitán Weiss impidió que prosiguiera esta situación.
A medida que el fuego seguía ganando el barco el oficial al mando decidió dirigirse hacia el oeste navegando en zigzag para tratar de amainar el efecto del incendio, se comenzó a evacuar a los pasajeros con una pequeña lancha bajada al costado del “Roca” tratando de rescatar a la mayor cantidad de personas que habían caído al mar en algunos casos al darse vuelta uno de los botes cargados de pasajeros o al arrojarse muchos de ellos por la borda.
Entre las terribles escenas también se vivieron gestos de valentía y heroísmo, como el del maquinista Pablo Wrang quien moviendo los guinches en medio de las llamas pudo bajar los botes salvavidas, o el del señor Anselmo de Madryn que salvo varias vidas o el caso de aquella sirvienta española Carmen Silva quien rescato de las aguas al bebé de la familia Rodríguez, bajando por un cabo del buque hasta la lancha salvadora.
Mientras tanto el capitán Weiss fumando un gran cigarro con revolver en la cintura en medio del buque convertido en una tea disuadía a los violentos y ordenaba la evacuación del “Presidente Roca”, un convoy de botes salvavidas precedidos por la pequeña lancha remolcadora llevo a los náufragos hacia la costa. Al estar rodeados de altos acantilados se decidió enviar a uno de los muchachos a buscar ayuda, por los senderos de ovejas, pudo llegar donde estaba el galpón de la familia Sanguinetti en punta Cantor, desde allí partió al galope un jinete en busca de ayuda a Puerto Pirámides, los náufragos, que estaban prácticamente sin vestimentas fueron alojados y atendidos en el puesto de la Estancia Valdés Creek propiedad de la familia Ferro.
Rescate y fallecimientos
Al día siguiente recién comenzó a llegar ayuda en el pequeño barco «Maude» enviado desde Puerto Madryn, y posteriormente llegaron los vapores «Presidente Mitre» y “Presidente Quintana “quienes rescataron a los sobrevivientes. El comandante Leroux de la Subprefectura de Puerto Madryn confirmó el fallecimiento de treinta y ocho pasajeros y la desaparición de muchos mas no registrados, trabajadores en su mayoría de origen calabrés, el luto cubrió a la región Patagónica afectando a los habitantes de la colonia Galesa del Chubut, del total de pasajeros fueron rescatados cerca de 305 personas.
La alegría de los abrazos reconforta a quienes pudieron regresar como el señor Corradi en el valle o al reconocido vecino de Puerto Madryn gerente del ferrocarril, don Cuthber Tempest Alt; otros pudieron llegar a Buenos Aires o regresar a sus puertos de origen gracias al gesto de valentía y humanidad de algunos héroes ignorados
Los pocos restos del encallado “Presidente Roca” que aún perduran a orillas del rugiente mar, nos hace llegar el sonido de aquellos que no pudieron concretar sus sueños, quizás algún día en el sitio se levante un memorial en su recuerdo.

Jorge Andurell: Profesor de historia con 32 años en la docencia. Autor del texto Huellas en el Carbón: la historia del Club Alumni tomo 1 1975/1980 de próxima aparición. Se dedica a la investigación histórica. Artículos y conferencias recordando a los héroes del Chubut caídos en la Guerra de Malvinas, sobre el hundimiento del crucero Gral. Belgrano y semblanza de Mario Almonacid, primer conscripto caído en la guerra del atlántico sur.












