La provincia inauguró la temporada de orcas en Chubut, uno de los pocos lugares del mundo donde se puede observar la técnica de caza por varamiento intencional. Un guía con casi 20 años de experiencia explica por qué Punta Norte es una experiencia que va más allá del avistaje.
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La temporada de orcas 2026 ya está en marcha en Península Valdés y vuelve a posicionar a Chubut como uno de los destinos más buscados del mundo para el turismo de naturaleza. El inicio oficial se realizó en Punta Norte, uno de los puntos centrales del área protegida.
En este sector de la costa patagónica se puede observar uno de los comportamientos más impactantes de la fauna marina y eso es el varamiento intencional, una técnica de caza en la que las orcas se lanzan fuera del agua para capturar presas en la orilla. Se trata de una conducta documentada desde 1974 y transmitida dentro de grupos familiares, lo que convierte a este fenómeno en un atractivo único a nivel internacional.
Más allá del fenómeno en sí, la experiencia de visitar Punta Norte tiene características propias que la diferencian de otros destinos. Así lo explica Juan Carlos Lobos, guía de turismo en Península Valdés desde hace casi 19 años y fotógrafo de naturaleza.
Cómo es la experiencia en Punta Norte
La experiencia no es inmediata ni garantizada. Y justamente ahí radica parte de su valor. Quienes llegan a Punta Norte deben esperar las condiciones adecuadas como la marea alta (pleamar) y presencia de crías en la costa. Por eso, cada avistaje es especial.
Desde los miradores, el paisaje combina acantilados, mar abierto y silencio patagónico. La espera se comparte con otros visitantes, guardafaunas y fotógrafos, en una dinámica que mezcla expectativa y asombro.
“Ya cuando ves la aleta, aunque esté lejos, te moviliza. Sentís esa adrenalina en toda la gente”, describe. Para Lobos, ese primer indicio es suficiente para cambiar la percepción del lugar y marcar el inicio de una experiencia que combina observación, expectativa y contacto directo con el entorno.
En ese sentido, remarca que el valor del lugar no se limita al momento puntual del avistaje. “Las imágenes que nosotros hacemos no son de llegar y verlas. Son horas y horas de nuestras vidas ahí”, señala, en referencia al tiempo de permanencia que implica recorrer los miradores y esperar condiciones favorables.
Actualmente, el período entre fines de marzo y abril concentra una mayor actividad en Punta Norte. “Ahora es el momento para venir”, resume el guía, al tiempo que recomienda organizar la visita teniendo en cuenta las mareas, especialmente los momentos de pleamar.
También sugiere ampliar la estadía para quienes viajan con el objetivo de vivir la experiencia completa. “Si podés, vení tres, cuatro o cinco días. Andá todos los días y quedate varias horas”, explica, en línea con la dinámica natural del lugar.
Otro de los aspectos que destaca es que la visita no se reduce exclusivamente a las orcas. “No es solo por las orcas que la gente viene”, afirma. Desde los miradores es posible observar elefantes marinos, lobos marinos y distintas interacciones que forman parte del ecosistema costero. “Tenés que interpretar lo que está pasando debajo del mirador”, agrega.
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