La charla será este lunes 19 de octubre, a las 9:30, en Puerto Madryn. El encuentro buscará poner en común la información científica disponible sobre las muertes registradas esta temporada, primero entre ballenatos y, más recientemente, en ejemplares adultos y juveniles.
La mortalidad de ballenas francas australes registrada esta temporada en las costas de Chubut será el eje de una charla informativa que brindarán especialistas del CONICET-CENPAT este lunes 19 de octubre en Puerto Madryn.
El encuentro comenzará a las 9:30 en el auditorio del Centro Nacional Patagónico, en Abuelas de Plaza de Mayo 2915. La convocatoria está dirigida a la prensa y tendrá como objetivo explicar qué se sabe hasta el momento, qué trabajos se están realizando y cuáles son las preguntas que todavía permanecen abiertas.
La charla llega después de varias semanas en las que la situación fue cambiando. En un primer momento, la atención estuvo puesta en la cantidad de ballenatos encontrados muertos. Más recientemente, la aparición de ejemplares adultos y juveniles obligó a ampliar la investigación y evaluar otras posibles causas.
Qué se encontró en los ballenatos
En el caso de las crías, los estudios realizados hasta ahora detectaron la presencia de Erysipelothrix rhusiopathiae, una bacteria que puede estar asociada a cuadros de septicemia.
Los investigadores trabajan para determinar qué incidencia pudo tener en las muertes. Su presencia en las muestras, por sí sola, no alcanza para atribuirle todos los casos registrados durante la temporada.
La bacteria ya había sido identificada en investigaciones anteriores en lesiones provocadas por ataques de gaviotas cocineras sobre ballenatos. Las heridas pueden funcionar como una puerta de entrada para microorganismos, aunque todavía resta establecer qué ocurrió específicamente en los ejemplares estudiados este año.
Las muertes de ejemplares grandes abrieron otra línea de investigación
El panorama cambió en los últimos días con la aparición de ballenas adultas y juveniles muertas.
Los primeros elementos analizados indican que estos casos no necesariamente responden al mismo proceso observado en las crías. Por eso, entre las posibilidades que estudian los especialistas aparecen las floraciones algales nocivas y las toxinas vinculadas a los episodios conocidos como “marea roja”.
Hasta ahora no está confirmado que esa sea la causa de las muertes recientes. La hipótesis deberá ser contrastada con los resultados de los análisis que se encuentran en marcha.
El Golfo Nuevo tiene, sin embargo, un antecedente cercano. En 2022 se produjo un episodio de mortalidad de ballenas en simultáneo con una floración algal nociva. En aquel momento murieron 30 ejemplares y los estudios posteriores confirmaron la presencia de toxinas asociadas a marea roja en las muestras analizadas.
Investigaciones desarrolladas por científicas del CENPAT avanzaron luego sobre el recorrido de esas toxinas a través de la cadena alimentaria marina y su llegada a mamíferos como las ballenas. Ese antecedente explica por qué hoy la posibilidad vuelve a estar entre las variables bajo análisis, aunque no permite afirmar que lo ocurrido en 2022 se esté repitiendo.
Una temporada con más de 1.300 ballenas relevadas
El seguimiento de la población también aporta contexto a lo que está ocurriendo.
El primer censo aéreo de la temporada, realizado el 6 de septiembre por investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos del CESIMAR-CONICET, contabilizó 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, entre ellas 409 crías.
Ahora, el desafío es entender mejor los distintos episodios de mortalidad observados durante la temporada y establecer si existe o no relación entre ellos.
Parte de esas respuestas serán abordadas este lunes en el CENPAT. La intención de los especialistas será presentar la evidencia disponible, explicar qué se está investigando y marcar también los límites de lo que puede afirmarse hasta ahora.
En un escenario en el que circularon distintas explicaciones sobre las muertes, la charla permitirá conocer directamente de los investigadores qué está confirmado, qué sigue siendo una hipótesis y qué falta determinar sobre la situación de la ballena franca austral en las costas de Chubut.