El rompehielos ARA Almirante Irízar, el destructor ARA Sarandí y el aviso ARA Storni abrieron sus puertas al público en el marco del 44° aniversario de “El día que Madryn se quedó sin pan”. Miles de vecinos y turistas recorrieron las embarcaciones y conocieron de cerca cómo trabajan quienes integran la Armada Argentina.
Puerto Madryn vivió un fin de semana especial junto al mar. Más de 15 mil personas visitaron los buques de la Armada Argentina que arribaron a la ciudad para participar de las actividades conmemorativas por el 44° aniversario de “El día que Madryn se quedó sin pan”, una de las fechas más significativas de la historia local.
Durante las jornadas de puertas abiertas, vecinos y turistas pudieron recorrer el rompehielos ARA Almirante Irízar, el destructor ARA Sarandí y el aviso ARA Storni, tres unidades que permitieron mostrar distintas capacidades operativas de la Armada.
Las largas filas para ingresar a las embarcaciones se mantuvieron durante todo el fin de semana. Familias, estudiantes, turistas y vecinos de todas las edades aprovecharon la oportunidad para conocer espacios que habitualmente permanecen lejos de la vista del público.
El Irízar, una pieza clave para la presencia argentina en la Antártida
A bordo del ARA Almirante Irízar, el segundo comandante del buque, el capitán de fragata José Luis Cides, explicó la importancia estratégica de la embarcación para el país.
Según detalló, la principal misión del rompehielos es abastecer las bases argentinas que operan en la Antártida, transportando personal, combustible, alimentos, equipamiento y materiales necesarios para el desarrollo de las campañas antárticas.
Actualmente el Irízar cuenta con una dotación de 116 tripulantes y posee capacidades que van más allá de la logística. El buque dispone de servicios médicos, sala quirúrgica y medios aéreos que le permiten asistir emergencias y colaborar con otras embarcaciones en zonas de difícil acceso.
Cides destacó además la gran convocatoria registrada durante las jornadas abiertas, donde miles de personas pudieron recorrer el buque y conocer de cerca cómo funciona una de las unidades más emblemáticas de la Armada Argentina.
Entrenamientos especiales en las costas de Madryn
La visita de los buques no solo permitió el contacto con la comunidad. Durante su estadía en la zona también se realizaron distintos ejercicios de entrenamiento.
El capitán de corbeta Tomás Panal, jefe del Servicio de Salvamento de la Armada, explicó que aprovecharon las condiciones de la región para efectuar prácticas de buceo y exhibir parte del equipamiento utilizado en operaciones de rescate e inspección submarina.
Entre las capacidades presentadas se destacaron los sistemas de buceo asistido desde superficie y los robots operados remotamente capaces de trabajar hasta 300 metros de profundidad para realizar búsquedas, inspecciones y recuperación de objetos.
Por su parte, el capitán de corbeta de Infantería de Marina Juan Ignacio Alewards, integrante de las fuerzas especiales de la Armada, detalló que durante los últimos días desarrollaron ejercicios de paracaidismo, prácticas de buceo y lanzamientos de personal desde helicópteros en distintos sectores de la zona costera.
“Muchas veces estas tareas no se conocen porque se realizan lejos de la vista del público. Poder mostrarlas y explicar en qué consiste nuestro trabajo es muy importante”, señaló.
Helicópteros que amplían la mirada del buque
Otro de los sectores que despertó gran interés entre los visitantes fue el destinado a la aviación naval.
El capitán de corbeta Axel Guerra, jefe de operaciones de la Primera Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, explicó cómo se desarrollan las complejas maniobras de aterrizaje sobre buques en movimiento y las tareas de exploración y rescate que cumplen estas aeronaves.
Junto a él, el capitán de corbeta Raúl Sebastián Acevedo, comandante de un helicóptero Fennec embarcado, destacó que estas aeronaves permiten ampliar considerablemente el alcance de observación de los buques.
“El helicóptero forma parte del sistema de armas del buque. Sin él, el sistema está incompleto”, explicó durante la recorrida.
Mujeres que abren camino dentro de la Armada
Entre los testimonios que más interés despertaron entre los visitantes estuvo el de la capitán de corbeta Florencia Magalí Muya, actual jefa del Departamento Armamento del ARA Sarandí.
Integrante de la séptima promoción de mujeres oficiales de la Armada Argentina, Muya recordó que decidió seguir la carrera militar desde muy joven y destacó las oportunidades de crecimiento profesional que encontró dentro de la institución.
Hace pocos meses participó además de una experiencia de intercambio con la Armada de Chile a bordo del buque Almirante Williams, una instancia que calificó como muy enriquecedora tanto en lo personal como en lo profesional.
Actualmente tiene a su cargo áreas clave vinculadas a las maniobras del buque, el aprovisionamiento y la operación de los distintos sistemas de armamento.
“La Armada brinda oportunidades para que las mujeres ocupen cualquier función dentro de la institución”, aseguró.
Una convocatoria que superó las expectativas
La llegada del Irízar, el Sarandí y el Storni formó parte de las actividades organizadas para recordar el histórico regreso de los soldados argentinos a Puerto Madryn el 19 de junio de 1982.
Cuatro décadas después de aquel acontecimiento que dio origen a la recordada expresión “El día que Madryn se quedó sin pan”, miles de personas volvieron a acercarse al muelle para encontrarse con otra parte de la historia naval argentina.
Tras las jornadas abiertas al público, las unidades dejaron Puerto Madryn para continuar con sus respectivas operaciones, luego de protagonizar una de las convocatorias más importantes de los últimos años en el frente costero de la ciudad.