Denuncian que el gremio no atiende sus reclamos ante las dificultades para conseguir embarque y aseguran que una presentación enviada al secretario general fue rechazada. El conflicto ya llegó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“Es lamentable cómo nos trata el gremio”. La frase sintetiza el principal cuestionamiento que un grupo de marineras de Puerto Madryn dirige contra el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), al que acusan de no intervenir ante una problemática laboral que, aseguran, se mantiene temporada tras temporada.
Según explicaron, intentaron llevar el planteo tanto a la conducción local como nacional. Una de las notas fue dirigida al secretario general del sindicato, pero afirmaron que el envío fue rechazado sin explicaciones.
“Únicamente le ponen el sello ‘rechazada’ y nada más”, relató Mónica, una de las referentes del reclamo.
Las trabajadoras sostienen que tampoco consiguen ser recibidas en la sede local. Durante sus testimonios describieron reiterados intentos por hablar con representantes sindicales para plantear situaciones de desempleo, falta de embarque y casos de mujeres que dejaron de ser convocadas.
Una de ellas contó que tiene que trasladarse desde Trelew cada vez que busca una oportunidad laboral y que, ante la imposibilidad de afrontar el costo del pasaje, en ocasiones viaja a dedo.
“Tardo más en ir y venir que lo que tardan en decirme ‘no hay lugar’”, relató.
El reclamo llegó a la OIT
Ante la falta de respuestas, decidieron llevar el conflicto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La presentación fue recibida y actualmente esperan una contestación.
En esa denuncia, según explicaron, incluyeron la situación con el sindicato, las empresas pesqueras y la CAPIP.
La decisión de acudir a un organismo internacional llegó después de otras gestiones que no prosperaron. Las marineras señalaron que presentaron notas ante distintas compañías y que incluso hubo una posibilidad de reunión con una empresa que finalmente no se concretó.
También solicitaron una reunión con concejales de Puerto Madryn para exponer la problemática, pero afirmaron que no recibieron respuesta.
“Esto yo lo llamo discriminación”
Detrás del enfrentamiento con el SOMU aparece una situación laboral que afecta a mujeres con trayectorias diferentes dentro de la actividad.
Una marinera relató que realizó campañas completas para Estrella Patagonia hasta que, después de cumplir una guardia de siete días, recibió un telegrama de despido cuando consultó por su reincorporación.
“Me subía en enero y me bajaba en noviembre. Nunca tuve problema con nada, pero empezaron con ‘mujeres no, mujeres no’”, afirmó.
