Una madre y su cría nadaban a pocos metros de la costa frente a Playa Canteras. El video, registrado en las últimas horas por un guardaparque de El Doradillo, confirmó lo que miles de vecinos y visitantes esperan cada otoño: las ballenas francas australes ya empezaron a regresar a Península Valdés.

La escena fue registrada frente a la costa de Puerto Madryn por el guardaparque Enzo Gutiérrez. En las imágenes se observa a una hembra acompañada por su cría nacida en 2025, una de las primeras en volver a las aguas del Golfo Nuevo después de pasar los últimos meses en sus áreas de alimentación.
La llegada de estos primeros ejemplares marca el comienzo de una nueva temporada de cría y reproducción en los golfos norpatagónicos. Como ocurre cada año, las primeras en aparecer suelen ser hembras preñadas, madres con crías e individuos solitarios que regresan a las mismas costas donde nacieron.
La primera postal de la temporada: una madre y su cría frente a la costa
Además del registro realizado en Playa Canteras, integrantes de la empresa Scuba Duba fotografiaron otra ballena franca austral durante una salida de buceo frente a Puerto Madryn.
Con el correr de las próximas semanas, las aguas de los golfos Nuevo, San José y San Matías comenzarán a poblarse lentamente. Abril y mayo suelen ser los meses en los que aparecen los primeros ejemplares, mientras que entre agosto y septiembre se produce el momento de mayor concentración de ballenas y nacimientos.
Por qué las ballenas siempre vuelven a las mismas costas
La ballena franca austral tiene un comportamiento muy particular: vuelve año tras año a los mismos lugares donde nació o donde tuvo a sus crías. Ese fenómeno es conocido por los científicos como filopatría o fidelidad de sitio.
Durante sus primeros meses de vida, los ballenatos acompañan a sus madres en la migración y aprenden el camino hacia las áreas de alimentación. Luego, cuando crecen, repiten esa misma ruta y regresan a las costas de Chubut y Río Negro.
Por eso Península Valdés sigue siendo uno de los lugares más importantes del mundo para observar esta especie. Sus aguas calmas y protegidas ofrecen un refugio ideal para el nacimiento y la crianza.
Cada temporada, alrededor de 2.000 ballenas francas australes permanecen durante varios meses en la región, convirtiendo a Península Valdés en la mayor área de concentración de esta especie en todo el Atlántico Sudoccidental.
¿Las ballenas están llegando antes?
Los primeros avistajes suelen generar cada año la misma pregunta: si las ballenas están llegando antes que en otras temporadas.
Sin embargo, los investigadores del Instituto de Conservación de Ballenas, junto a especialistas de Ocean Alliance y del CENPAT-CONICET, sostienen que no hay evidencia de un cambio en el calendario migratorio.
Los primeros ejemplares suelen registrarse entre abril y mayo, exactamente como ocurrió este año. El pico de presencia continúa produciéndose entre agosto y septiembre, cuando se concentra la mayor cantidad de nacimientos.
Cuándo será el mejor momento para ver ballenas en Península Valdés
Abril y mayo: llegan los primeros ejemplares. Junio y julio: aumentan los avistajes cerca de la costa. Agosto y septiembre: se registra la mayor presencia de ballenas y nacen la mayoría de las crías. Octubre y noviembre: comienza el regreso hacia las áreas de alimentación.
Una temporada que mueve turismo, emoción y ciencia
El regreso de las ballenas no solo transforma el paisaje frente a la costa de Puerto Madryn. También marca el comienzo de una de las temporadas turísticas más importantes de la Patagonia, con miles de visitantes que cada año llegan para verlas.
Al mismo tiempo, comienza la 56ª temporada del Programa de Investigación de la Ballena Franca Austral, impulsado por el Instituto de Conservación de Ballenas. El trabajo científico lleva más de cinco décadas y permitió construir un catálogo con más de 5.700 historias de vida de ejemplares identificados individualmente.
Este año, además, coincide con los 30 años de trabajo sostenido del Instituto de Conservación de Ballenas en la región.
Cada otoño, antes de que llegue el invierno, las ballenas vuelven a las mismas aguas donde nacieron. Y con ellas vuelve también una de las escenas más esperadas de la Patagonia: el primer soplido en el horizonte frente a la costa de Puerto Madryn.
