Ubicado en la calle Fontana n° 213 el espacio funcionará de lunes a sábados de 9 a 0 hs. “La idea es tener un rol social, desde apoyo escolar, talleres, capacitaciones y debate”, explicó Lorena Elisaincin, fundadora de la ONG Puerta Violeta y abogada por los derechos de las mujeres LGBTI(Q)+.
Con espectáculos en vivo, feria de artesanos y degustación, el pasado sábado abrió sus puertas a la comunidad el Centro Cultural Puerta Violeta. Se trata de un espacio con un enfoque en la cultura, la política, el feminismo y la participación popular, que busca no solo proporcionar un lugar para la expresión artística y cultural, sino también para promover el activismo y la conciencia social.
Lorena Elisaincin, fundadora de Puerta Violeta ONG y abogada por los derechos de las mujeres LGBTI(Q)+, en su discurso, recordó a las compañeras que se perdieron en el camino, como Belén Villafán, quien fue cofundadora junto con su compañera Camila Aguirre Zabala. Hizo hincapié en cómo los tiempos de crisis y los gobiernos opresivos afectan de manera desproporcionada a las mujeres, exacerbando la violencia de género y limitando los avances en derechos humanos.
En ese sentido, recordó que “Puerta Violeta, funciona desde hace seis años atendiendo en forma directa todo lo que tiene que ver con violencia de género desde una violencia psicológica hasta un femicidio. Así que somos las que primero sabemos qué está pasando en la realidad”.
Además, explicó que “en épocas de crisis todo lo que tiene que ver con violencia de género aumenta, puesto que no hay trabajo, y se agravan todas las cuestiones del alcoholismo y la drogadicción. Y es por eso que hemos decidido no solamente atender con el equipo interdisciplinario, sino abrir un espacio de contención para lo que se viene, que es el Centro Cultural y Político de Puerta Violeta. La idea es tener una función social, desde apoyo escolar, talleres, capacitaciones y debate constante para la ciudad”.
Lorena enfatizó la importancia de la participación ciudadana en la formulación de políticas públicas que aborden las necesidades y preocupaciones de la comunidad. Desde eventos culturales hasta debates políticos, el centro busca ser un espacio de encuentro y acción colectiva.
«La política no es una mala palabra», declaró Lorena. Recordó los logros obtenidos durante el gobierno kirchnerista en términos de derechos LGBTQ+, y cómo esos logros están ahora en riesgo. Hizo un llamado a la juventud y a todos los ciudadanos a no tener vergüenza de hacer política, ya que es a través de ella que se pueden lograr cambios significativos en la sociedad.
En última instancia, Lorena instó a todos a sentirse orgullosos de hacer política y a reconocer su poder para cambiar el mundo. «Nosotras venimos a cambiar el mundo, venimos a cambiar la sociedad», enfatizó. Con esta determinación y espíritu de lucha, el Centro Cultural Puerta Violeta se presenta como un faro de esperanza y resistencia en tiempos de adversidad.




