Con buena nieve, un importante movimiento de visitantes y nuevas propuestas para toda la familia, el centro de esquí chubutense atraviesa un inicio de temporada que fortalece la actividad turística en la cordillera. Desde el complejo destacan la llegada de turistas de distintas provincias y el crecimiento del mercado brasileño.
Mientras la nieve volvía a caer este martes sobre La Hoya, las pistas seguían recibiendo visitantes. La imagen resume el presente del principal centro de esquí de Chubut: una montaña con buenas condiciones, familias disfrutando del invierno y un movimiento turístico que se mantiene incluso después de las vacaciones.
«Es una alegría enorme poder recibirlos hoy, que está nevando. Se vive ese clima de invierno que todos esperamos durante el año«, contó Débora Bustos, responsable de Comunicación de La Hoya, en diálogo con Patagonia News.

La temporada abrió oficialmente el 11 de julio y, a poco más de tres semanas del inicio, desde el centro de esquí hacen un balance positivo de las primeras semanas de actividad.
«Estamos muy conformes con cómo viene este comienzo de temporada. Pasaron las vacaciones de Chubut, las de Buenos Aires y las de otras provincias, y vimos una muy buena respuesta. Hay familias disfrutando, chicos aprendiendo a esquiar, grupos de amigos y mucha gente que llega por primera vez a descubrir el destino«, destacó.
Aunque todavía no existen estadísticas finales sobre la cantidad de visitantes, el movimiento registrado durante las vacaciones de invierno continúa en agosto y alimenta las expectativas para lo que resta de la temporada.
Un destino que cada año atrae a más visitantes
La Hoya ya no recibe únicamente a turistas patagónicos. Según explicó Bustos, el perfil de los visitantes se amplió y hoy llegan personas de distintos puntos del país e incluso del exterior.
«Tenemos un público muy diverso. Viene gente del norte del país, de Buenos Aires, de toda la Patagonia y también vecinos de la región, que nos eligen por la cercanía y por las opciones que ofrecemos«, explicó.
Uno de los mercados que sigue creciendo es el brasileño.
«El público brasileño es muy exigente al momento de elegir un destino de nieve y nos está repitiendo temporada tras temporada. Se viene trabajando muy fuerte junto con la Provincia para posicionar el destino en Brasil y ya empezamos a notar ese impacto positivo«, señaló.
Desde este miércoles 6 de agosto, además, volverá a operar el vuelo directo entre Esquel y Córdoba con dos frecuencias semanales, una conexión que permitirá ampliar la llegada de turistas desde el centro y norte del país.
Como parte de esa estrategia, La Hoya también inauguró esta temporada un punto de venta presencial en el Dot Baires Shopping, donde los visitantes pueden comprar o retirar sus pases antes de viajar y llegar directamente a disfrutar de la montaña.
Una montaña para mucho más que esquiar
Uno de los grandes diferenciales de La Hoya es que la experiencia no comienza cuando uno se coloca los esquíes.
Apenas 15 minutos separan el centro de Esquel de la base del complejo, lo que permite combinar fácilmente una estadía en la ciudad con una jornada en la montaña.
Los medios de elevación funcionan todos los días de 9.30 a 17 y la propuesta incluye alternativas para quienes nunca practicaron deportes de nieve.
Con el pase peatón, los visitantes pueden subir por la telesilla Las Lengas hasta la cota 1600, caminar sobre la nieve con raquetas, recorrer el sector, disfrutar de los paradores gastronómicos y contemplar una de las mejores vistas de la cordillera.
«Es una experiencia para vivir el invierno desde otro lugar«, resumió Bustos.
Para quienes llegan a esquiar o practicar snowboard, el centro cuenta con sectores para distintos niveles de dificultad. En la parte alta funcionan pistas para esquiadores intermedios y avanzados, mientras que en la cota 1600 se encuentra el área destinada al aprendizaje.
Allí también trabaja la escuela oficial de esquí y snowboard, integrada por más de 40 instructores certificados.
«Hay personas que descubren el deporte por primera vez y otras que ya tienen experiencia, pero quieren perfeccionarse o conocer mejor la montaña. Siempre recomendamos hacerlo junto a un instructor porque la experiencia termina siendo mucho más completa«, explicó.
La nieve, uno de los grandes diferenciales de La Hoya
Si hay un aspecto que distingue al centro de esquí chubutense es la calidad de su nieve.
Bustos explicó que la propia geografía de La Hoya permite conservar durante más tiempo la nieve sobre las pistas, incluso cuando la temporada ya está avanzada.
«La nieve de polvo es muy valorada por los esquiadores y nuestra geografía hace que se conserve muy bien porque el sol no pega directamente sobre el terreno. Incluso llegando a la primavera sigue estando en muy buenas condiciones«, afirmó.
A ese atributo natural se suma el trabajo diario del equipo de montaña, encargado de preparar las pistas para ofrecer condiciones seguras a todos los visitantes.
Inversiones para una montaña más segura




