Cansados de reclamar sin obtener una solución, vecinos de Cinco Saltos organizaron un particular festejo en plena calle. Se tomaron de las manos, rodearon el enorme bache y le cantaron el cumpleaños para denunciar el estado de la calzada.
En Cinco Saltos, Río Negro, un pozo se convirtió en el protagonista de un cumpleaños que nadie quería celebrar. Después de un año de reclamos sin una solución definitiva, los vecinos decidieron recurrir al humor: organizaron una ronda alrededor del bache y le cantaron el tradicional feliz cumpleaños.
La insólita protesta ocurrió en la esquina de Don Bosco y Rivadavia, donde el deterioro de la calzada complica desde hace meses la circulación de vehículos, ciclistas y peatones.
Un cumpleaños para reclamar lo que nadie arregla
La escena tuvo de todo, menos una reparación. Los vecinos se reunieron alrededor del enorme agujero, se tomaron de las manos y entonaron la conocida canción como una forma de expresar su malestar.
Detrás de las risas hay un reclamo concreto: aseguran que presentaron notas y realizaron gestiones para conseguir una solución, pero el problema continúa.
Según denunciaron, el pozo aumentó de tamaño y profundidad con las lluvias, mientras que la falta de señalización representa un peligro, especialmente durante la noche.
La particular celebración comenzó a circular en redes sociales y convirtió un problema cotidiano del barrio en una noticia que trascendió la localidad.
Hubo trabajos en la esquina, pero el reclamo continúa
El problema tiene un antecedente: en agosto de 2026, Aguas Rionegrinas informó que había iniciado el recambio de una cañería cloacal deteriorada precisamente en la intersección de Don Bosco y Rivadavia.
En ese momento, el organismo provincial indicó que la intervención permitiría avanzar posteriormente con el acondicionamiento y asfaltado del sector, a pedido de la Municipalidad.
Sin embargo, en noviembre los vecinos volvieron a reclamar por el estado de la esquina. Hasta el momento, no se informó una fecha concreta para la reparación definitiva.
Mientras esperan una solución, los frentistas advirtieron que podrían continuar con este tipo de manifestaciones para visibilizar el problema.
Por ahora, el pozo ya tuvo su primer cumpleaños. Lo que los vecinos quieren evitar es tener que cantarle el segundo.
