“No puede ser”.
La frase se repite una y otra vez en el video grabado por trabajadores municipales de Sierra Grande después de encontrarse con una escena que volvió a generar bronca en plena obra de pavimentación: calles recién asfaltadas aparecieron con rayones, pisadas y marcas antes incluso de ser inauguradas.
Las imágenes, difundidas por el Municipio, muestran huellas sobre la carpeta asfáltica fresca, marcas de perros y daños que obligarán a rehacer parte del trabajo realizado.
Pero lo que más impactó fue el descargo de uno de los obreros que trabaja en la obra y que, visiblemente indignado, decidió hablarle directamente a la comunidad.
“Estamos tratando de hacer algo bueno para el pueblo y lo destruyen”, expresó mientras recorría el asfalto dañado junto a otros trabajadores.
“Nos rompemos el lomo trabajando”
El trabajador aseguró que este tipo de situaciones se repiten y explicó el esfuerzo que implica cada cuadra pavimentada.
“Nos cuesta material, nos cuesta horas de trabajo y mucho esfuerzo de los muchachos que estamos acá laburando día a día”, sostuvo.
En el video también remarcó que el daño no afecta solamente a la obra, sino también al avance de nuevos trabajos para la localidad.
“En vez de apoyarnos, terminan destruyendo lo que hacemos. Así no se puede laburar”, lamentó.
Obras nuevas, daños viejos
Desde el Municipio señalaron que cada reparación implica volver atrás sobre sectores ya terminados, retrasando la posibilidad de continuar con nuevas calles y otros puntos que esperan mejoras.
La situación generó fuerte repercusión local porque las calles dañadas todavía ni siquiera habían sido inauguradas oficialmente.
“Es una cosa para Sierra Grande, para un progreso en general”, agregó el trabajador, quien pidió mayor compromiso de la comunidad para cuidar las obras públicas.
El video que abrió el debate
El episodio volvió a poner sobre la mesa una discusión que aparece cada vez con más frecuencia en distintas ciudades: el deterioro de obras públicas recién ejecutadas y el costo económico que termina pagando toda la comunidad.
Mientras algunos vecinos expresaron indignación por lo ocurrido, otros volvieron a reclamar mayor conciencia y controles para evitar nuevos hechos vandálicos.
Desde el Municipio solicitaron que cualquier situación similar sea denunciada de manera anónima al número 2934-447930.