Desde el empresariado remarcaron que no tiene sentido reducir la discusión a la cantidad de hectáreas quemadas o a la enumeración de localidades afectadas. El foco, sostienen, debe estar puesto en la gravedad del daño social y económico que se está produciendo y en la necesidad de actuar con rapidez. En ese marco, destacaron la comunicación permanente entre cámaras y federaciones para seguir de cerca la evolución de los incendios y dimensionar su impacto en cada territorio.