La tensión por los 39 trabajadores despedidos sumó un nuevo capítulo. Según publicó el portal Parte de Pesca, el presidente de Conarpesa anunció que se someterá a un examen toxicológico y exigió que el secretario gremial José “Pepe” Díaz haga lo mismo tras los insultos que recibió durante la toma de la empresa.
El conflicto entre Conarpesa y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) volvió a escalar y ya no se limita al plano laboral. El presidente de la empresa, Fernando Álvarez Castellano, anunció que al regresar de España se realizará estudios médicos para demostrar que nunca consumió cocaína y desafió públicamente al secretario gremial del STIA, José “Pepe” Díaz, a practicarse una rinoscopía.
La decisión, según explicó el empresario, responde a los insultos que asegura haber recibido durante la toma de las oficinas de Conarpesa en Puerto Madryn el pasado 15 de julio, cuando Díaz lo habría tratado de “falopero” frente a trabajadores y efectivos policiales.
“Me someto a los estudios más rigurosos para demostrar que nunca en mi vida consumí cocaína”, afirmó Álvarez Castellano, quien además sostuvo que no volverá a participar de audiencias en las que esté presente el dirigente sindical hasta que este también se realice un test de drogas.
El empresario también cuestionó a otros referentes del gremio. “No voy a permitir que Pepe Díaz me diga falopero, ni que Luis Núñez me diga contrabandista”, expresó.
Prohibición de ingreso a dirigentes sindicales
En ese contexto, Álvarez Castellano confirmó que Conarpesa resolvió prohibir el ingreso a todas las instalaciones de la empresa a los dirigentes Luis Emilio Núñez y José Díaz. Según indicó, la medida se suma a una restricción que ya pesaba sobre Oscar Hughes por un conflicto anterior.
El conflicto llegó a España
El titular de Conarpesa viajó a España para informar sobre la situación a los socios de Wofco, empresa que posee el 42% de las acciones de la pesquera.
Además, aseguró que la preocupación por los hechos ocurridos en Chubut fue trasladada a la Xunta de Galicia, que haría llegar esa inquietud a la Embajada de España en Argentina y a la Cancillería argentina.
Los despidos siguen firmes
Mientras tanto, el conflicto laboral continúa sin acuerdo. Durante la segunda audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo de Chubut, Álvarez Castellano ratificó la decisión de despedir a los 39 trabajadores involucrados, aunque señaló que algunos casos serán revisados porque podría haber personas que no participaron de los hechos que motivaron la medida.
Con las negociaciones aún estancadas, el enfrentamiento entre la empresa y el STIA suma ahora un fuerte componente personal y eleva la tensión de un conflicto que sigue sin encontrar una salida.
