La actividad volverá a ponerse en marcha dentro del Área de Veda de Juveniles de Merluza. En ciudades portuarias de la Patagonia crece la expectativa porque la temporada de langostino mueve barcos, plantas pesqueras, exportaciones y miles de puestos de trabajo.
Después de semanas de expectativa en el sector pesquero, el Consejo Federal Pesquero confirmó que el próximo 22 de mayo comenzará la prospección de langostino en aguas nacionales dentro del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM).
La definición ya empezó a generar movimiento en los puertos patagónicos, donde la actividad es seguida de cerca por empresas, tripulaciones, trabajadores de plantas y estibadores que esperan el inicio de una nueva temporada.
La prospección servirá para evaluar cómo se encuentra el recurso antes de habilitar formalmente la pesca comercial de langostino, una de las actividades más importantes para la economía pesquera de la región.
La decisión fue tomada por unanimidad y ahora será el INIDEP el encargado de elaborar el plan técnico para el operativo.
Cómo será la prospección
Según lo definido por el Consejo Federal Pesquero, la prospección se realizará en cuatro subáreas: dos en el sector norte y dos en el sector sur, en condiciones similares a las utilizadas durante la temporada pasada.
Allí se analizará la presencia de langostino, su concentración y el tamaño del recurso para determinar si están dadas las condiciones para avanzar con la apertura de la pesca.
Mientras tanto, la Autoridad de Aplicación deberá organizar la inscripción de los barcos que participarán y posteriormente realizar un sorteo para definir qué buques trabajarán en cada zona.
Todo el proceso será publicado oficialmente para dar transparencia a la operatoria.
Una actividad que mueve trabajo y economía en la Patagonia
Cada definición sobre la temporada de langostino tiene impacto directo en ciudades como Puerto Madryn, Rawson, Puerto Deseado y otros puertos patagónicos donde gran parte de la economía gira alrededor de la pesca.
La salida de la flota significa movimiento en los muelles, trabajo para marineros, descarga en puertos, actividad en plantas procesadoras, transporte y exportaciones.
Por eso, el inicio de la prospección es visto como el primer paso para volver a poner en marcha uno de los motores económicos más fuertes de la Patagonia.
También empezó otra discusión dentro del sector
Mientras se espera el inicio de la prospección, dentro de la actividad ya comenzó otro debate que promete generar tensión en los próximos meses: cómo se repartirá el negocio del langostino en el futuro.
El tema aparece vinculado a la posibilidad de avanzar hacia un sistema de cuotas de captura para ordenar la explotación del recurso.
Algunos sectores creen que podría darle mayor previsibilidad a la actividad, mientras que otros advierten que cambiaría el esquema actual de trabajo y podría afectar el reparto de la pesca entre empresas y barcos.
Por ahora, todas las miradas están puestas en el 22 de mayo. Ese día comenzará una prospección que no solo definirá cómo sigue la temporada, sino también el nivel de movimiento que volverán a tener los puertos patagónicos en las próximas semanas.