Así lo expresó el dirigente cooperativo Marcelo Griffiths, quien fue consultado acerca de la iniciativa presentada por el Ejecutivo Municipal al Concejo Deliberante de Rawson, que propone crear una Sociedad Anónima (S.A.) para la distribución de servicios en la ciudad capital.
Griffiths señaló que es imposible enajenar los bienes de la cooperativa, ya que estos son propiedad de los asociados, lo cual está consagrado en los marcos regulatorios vigentes. Criticó también que no se haya convocado a la dirigencia cooperativa para debatir la propuesta antes de enviarla al Concejo Deliberante. En este contexto, enfatizó que, dado que el actual intendente lleva más de cinco años en su mandato, es responsable directo de la situación que hoy enfrenta la cooperativa.
El dirigente amplió su comentario, afirmando que el contrato de concesión original no fue respetado por el poder concedente, lo que derivó en la situación actual de la institución, incluida la desactualización tarifaria que provocó la deuda acumulada. Además, cuando se menciona la necesidad de “profesionalizar” la cooperativa, Griffiths se cuestionó: “¿Cómo es posible que los servicios hayan sido prestados hasta el momento si no se han cumplido los términos del contrato original?” También expresó preocupación por la situación de los trabajadores, que verían comprometida su relación laboral debido a esta iniciativa.
Griffiths también desmintió la idea de que se podría sumar gente al sistema bajo mejores condiciones, destacando que, si no se cumplió el contrato original, es previsible que las tarifas aumenten significativamente. “Con seguridad, se garantizará el costo de operación de los servicios y existirá una ganancia. ¿Qué empresario se sumaría a esto perdiendo dinero?”, afirmó.
Sobre las tarifas, Griffiths afirmó que siempre estuvieron retrasadas debido a decisiones políticas y nunca fueron tratadas desde un enfoque técnico. Si se hubiera respetado el contrato original, los ciudadanos solo pagarían por los servicios. Con la creación de una S.A., además de los costos de los servicios, se añadiría la ganancia empresarial. “El cooperativismo mata a los privados”, sentenció.
El municipio, por su parte, siempre ha contado con la cooperación de la cooperativa, que ha facilitado instalaciones para diversas áreas municipales en Rawson y Playa Unión, además de haber intervenido en la paz social durante el litigio relacionado con los daños y perjuicios causados por la falta de actualización tarifaria.
Aunque Griffiths reconoce que el humor social está en contra de la cooperativa, aseguró que esto no le impedirá revertir la situación. Hizo un llamado a la sociedad para que se involucre en el debate y compare el funcionamiento actual de los servicios municipales con los servicios prestados por la cooperativa.
Por último, Griffiths expresó su desilusión por las declaraciones del intendente, quien afirmó que “el cooperativismo está acabado”. Recordó que en otras partes de la provincia se siguen prestando servicios bajo este sistema y que las cooperativas que mejor funcionan son aquellas en las que los poderes concedentes han actualizado las tarifas de manera técnica y responsable, sin eludir su responsabilidad.