Esta mañana, el Gobierno Nacional, mediante el Decreto 471/2025, eliminó la Dirección Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), un cargo concursado y ajeno a la política partidaria. La medida, que Ariel Kuzmichuk —representante de APINTA en Chubut— consideró parte de un proceso de vaciamiento institucional, llega a pocos días de que el Senado trate la derogación del decreto 462/2025, ya aprobado en Diputados, que quitó la autarquía al organismo y lo subordinó a la Secretaría de Agricultura.
“Buscan desarticular la institución”
Para Kuzmichuk, la eliminación de la Dirección Nacional es un paso más en la estrategia del Gobierno para concentrar el control político del INTA y desplazar los contrapesos técnicos. “El Ministerio de Economía y el Poder Ejecutivo están trabajando en desarticular la institución, sacándole la autarquía y la gobernanza. De esta forma, ponen al INTA al borde de la desaparición”, advirtió.
Según explicó, el cargo de Director Nacional no es político, sino que se accede por concurso y representa un perfil técnico con trayectoria dentro del organismo. Su remoción, agregó, responde a un intento de “disciplinar” a una autoridad que resistía presiones de la presidencia actual, a cargo de Mariano Bronzovich, designado por el Ejecutivo como interventor.
Kuzmichuk también señaló que el momento elegido para la medida no es casual: “Están tratando de ganar tiempo para que no se trate en el Senado la derogación del decreto 462. Mientras más se demore, más margen tienen para seguir avanzando con las modificaciones que quieren imponer”.
Salarios estancados y fuga de profesionales
El representante de APINTA en Chubut advirtió que la crisis institucional se agrava por el deterioro de los salarios. “No tenemos paritarias sectoriales desde el año pasado. Los aumentos se acuerdan sólo con UPCN y se trasladan al resto de los gremios. Esto hizo que el salario pierda poder adquisitivo y estemos muy por debajo de lo que sería lo ideal”, detalló.
Esta situación, sostuvo, está generando una preocupante fuga de profesionales y técnicos hacia el sector privado u otras instituciones, atraídos por mejores condiciones laborales. “Estamos sufriendo una verdadera fuga de cerebros. Muchos compañeros con alta formación están yéndose, y eso impacta directamente en la capacidad técnica y científica del INTA”, alertó.
Un organismo histórico en riesgo
Con más de seis décadas de trabajo en investigación y desarrollo agropecuario, el INTA es considerado una de las instituciones científicas más importantes de Argentina. Su red de estaciones experimentales y técnicos en territorio ha sido clave para el desarrollo productivo, la innovación tecnológica y la soberanía alimentaria.
Para Kuzmichuk, las reformas impulsadas por el Gobierno bajo el argumento de una “modernización” esconden un objetivo diferente: “No es modernización, es desarticulación. Nos están sacando herramientas de gestión y debilitando el rol del organismo. Si seguimos por este camino, el INTA quedará reducido a una estructura mínima sin capacidad de cumplir con su misión”.
Mientras tanto, el oficialismo ha ratificado que no dará marcha atrás con la medida, pese al rechazo de gremios, organizaciones del agro y legisladores. La atención ahora está puesta en el Senado, donde se definirá si se deroga o no el marco legal que habilitó esta reestructuración.