El aumento del nivel del emblemático lago de San Martín de los Andes comenzó a modificar el paisaje de sus costas. Las precipitaciones y el agua que baja de la alta montaña están detrás del fenómeno.
La llegada de la primavera empieza a sentirse también en los lagos de la cordillera. En San Martín de los Andes, el lago Lácar registra una crecida producto de las abundantes precipitaciones y del proceso de deshielo en las zonas altas.
El fenómeno incrementa el aporte de agua a ríos, arroyos y lagos de la región y también tiene consecuencias visibles: la subida del Lácar comenzó a arrastrar troncos, ramas y restos de madera desde las costas, que pueden quedar flotando o semisumergidos.
Ante esta situación, la Prefectura Naval Argentina emitió una advertencia para quienes navegan tanto en el Lácar como en otros espejos de agua de su jurisdicción y pidió extremar las precauciones.
La situación forma parte de la dinámica que atraviesa la cordillera neuquina en esta época del año, cuando las lluvias se combinan con el deshielo y aumentan el caudal que llega desde la montaña hacia los grandes lagos patagónicos.