La audiencia nacional terminó sin acuerdo y el SOMU denunció la intransigencia empresaria. Tras el fracaso, el gremio convocó a concentrarse nuevamente en la Ruta 3 y en la Ruta 1, frente a Conarpesa. El conflicto se intensifica y aún no hay solución salarial.
La negociación celebrada este miércoles en Buenos Aires entre las cámaras empresarias y los gremios del sector pesquero concluyó sin acuerdo y marcó un nuevo punto de quiebre: el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) se retiró de la mesa de diálogo y convocó a los marineros a volver a las rutas, con concentraciones en la Ruta Nacional Nº3 y en la Ruta 1, frente a la empresa Conarpesa en Puerto Madryn.
“El fracaso de la reunión estuvo motivado, pura y exclusivamente, en la intransigencia total de las cámaras empresarias”, denunció el SOMU en un comunicado. La audiencia había sido convocada por la Secretaría de Trabajo de la Nación con el objetivo de destrabar un conflicto que mantiene paralizada a la flota congeladora tangonera, de la cual apenas un buque se encuentra activo.
Según el gremio, las cámaras empresarias pretendieron sostener el valor de referencia del langostino pero liquidarlo en pesos a un tipo de cambio de $825 por dólar, lo que fue rechazado de plano por todas las organizaciones sindicales. “El mismo perro con distinto collar”, sentenció el comunicado.
El sindicato también advirtió que la única variable de ajuste que proponen las empresas es el salario de los trabajadores, desechando otras alternativas como la aplicación del Decreto 633/18, sugerida por la propia Secretaría de Trabajo. Ante esta negativa, la autoridad laboral dio por cerrada la reunión.
El gobierno del Chubut celebra la prospección, pero el conflicto sigue
Mientras el gremio volvía a activar la protesta en las rutas, el gobierno provincial celebraba el inicio de la prospección de langostino en aguas nacionales como un indicio de solución. “Esta reactivación avizora que estamos ante una próxima solución del conflicto”, declaró el secretario de Pesca del Chubut, Andrés Arbeletche.
Sin embargo, desde el sector sindical relativizaron este paso: “Van a tirar la prospección, sí, pero si no hay arreglo, los barcos no salen. Así que es lo mismo que nada”, señalaron fuentes gremiales.
Arbeletche había informado que ocho buques se inscribieron para iniciar la prospección desde la medianoche del miércoles 18 de junio, lo que —a su juicio— anticipaba el fin del conflicto. También destacó las gestiones del gobernador Ignacio Torres, quien —según indicó— “se puso al frente de la defensa de los intereses de los chubutenses”.
No obstante, los hechos muestran otro panorama. Sin acuerdo salarial con los trabajadores embarcados, la actividad no se reanudará y la temporada sigue en riesgo.
Tensión en aumento
Con la negociación caída, la protesta volvió a las calles. El SOMU activó nuevas concentraciones en la Ruta 3 y en la Ruta 1 frente a Conarpesa, y advirtió que se profundizarán las medidas si no hay respuestas reales. La falta de ingresos, el desgaste social y la ausencia de soluciones concretas profundizan una crisis que ya lleva más de ocho meses sin temporada.
“El conflicto no solo no se resolvió: ahora está más empantanado que nunca”, aseguran desde los gremios. Y mientras la prospección avanza sin respaldo operativo, en las rutas la tensión sigue creciendo.