La primera audiencia convocada por la Secretaría de Trabajo terminó sin representantes de la empresa. El sindicato cuestionó la ausencia de Fernando Álvarez, rechazó los argumentos presentados por escrito y advirtió que podría dar por caída la conciliación para avanzar con acciones judiciales y gremiales.
La primera audiencia de conciliación convocada por la Secretaría de Trabajo en el marco del conflicto por los despidos en las plantas vinculadas a Conarpesa y Agropez se realizó este martes sin la presencia de representantes de la empresa. En su lugar, ambas firmas enviaron escritos en los que rechazaron tener responsabilidad en el conflicto planteado por los trabajadores.
Tras el encuentro, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Luis Núñez, cuestionó la decisión empresarial de no participar de la audiencia y sostuvo que la ausencia “llama la atención”, especialmente porque los hechos denunciados por la empresa ocurrieron en la planta de procesamiento de Puerto Madryn.
Según explicó el dirigente sindical, Conarpesa sostuvo por escrito que no mantiene un conflicto con sus empleados y que, por ese motivo, no correspondía su participación en la audiencia. Agropez, en tanto, argumentó que la controversia involucra únicamente a los trabajadores despedidos y afirmó que Fernando Álvarez Castellano no asistió porque teme por su integridad física tras haber recibido presuntas amenazas.
Núñez rechazó esos planteos y afirmó que los trabajadores desempeñan tareas cada temporada en la planta de Conarpesa de Puerto Madryn, aunque pertenezcan formalmente a Agropez.
“Conarpesa sí tiene responsabilidad por las decisiones que se tomaron contra los trabajadores”, sostuvo.
El dirigente también cuestionó que la empresa intente desvincularse del conflicto cuando, según afirmó, los hechos que motivaron los despidos ocurrieron en instalaciones de Conarpesa. Además, señaló que será la propia empresa la que deberá explicar por qué empleados de Agropez trabajan habitualmente en esa planta, mientras la fábrica de Rawson permanece sin actividad.
El sindicato negó las acusaciones de la empresa
Durante la conferencia de prensa, Núñez volvió a rechazar las acusaciones formuladas por el empresario Fernando Álvarez respecto de supuestas amenazas, agresiones y toma de planta.
El dirigente aseguró que los trabajadores ingresaron a la planta el pasado 15 de julio luego de que representantes de la Secretaría de Trabajo les comunicaran que no serían reincorporados, pese al compromiso previo asumido por la empresa.
“Los trabajadores se molestaron, por supuesto, pero no hicieron nada que pudiera dañar los intereses de la empresa”, afirmó.
También indicó que el sindicato buscará demostrar que las acusaciones utilizadas para justificar los despidos carecen de sustento.
Advierten que podrían abandonar la conciliación
Núñez adelantó que, si la empresa mantiene la decisión de no asistir a las próximas audiencias, el STIA solicitará que se dé por finalizada la instancia de conciliación obligatoria.
En ese escenario, explicó que el gremio avanzará con acciones judiciales laborales y con medidas gremiales coordinadas junto a otras organizaciones sindicales.
“Lo que necesitamos es trabajar tranquilos en esta y en las próximas temporadas”, expresó.
El vínculo entre Conarpesa y Agropez, otro de los ejes del conflicto
Otro de los puntos planteados por el secretario general del STIA fue la relación laboral entre Conarpesa y Agropez.
Según indicó, alrededor de 85 trabajadores pertenecen formalmente a Agropez, pero desarrollan tareas en la planta de Conarpesa de Puerto Madryn, situación que, a su entender, deberá ser aclarada por la empresa durante el conflicto.
Núñez también mencionó que el sindicato analizará las distintas hipótesis que podrían explicar la paralización de la planta de Agropez en Rawson, entre ellas cuestiones operativas y ambientales. En ese sentido, recordó que existió una investigación judicial vinculada al tratamiento de efluentes en instalaciones de Conarpesa, aunque no afirmó que ese expediente sea la causa de la situación actual.
Mientras tanto, la conciliación continúa abierta. Si en las próximas convocatorias la empresa mantiene su ausencia, el conflicto podría ingresar en una nueva etapa con presentaciones judiciales y medidas de fuerza impulsadas por el gremio.