La Legislatura dio luz verde al régimen de abstención laboral anunciado por Ignacio Torres. Apunta a reparar una deuda histórica con brigadistas que combatieron incendios durante décadas y no pueden jubilarse por falta de aportes.
Una respuesta a los incendios y a una deuda del Estado
En una sesión atravesada por el impacto reciente de los incendios en la Cordillera, la Legislatura del Chubut aprobó este jueves un régimen especial que reconoce a brigadistas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego que no pueden acceder a la jubilación.
La medida, impulsada por el gobernador Ignacio Torres y anunciada en la apertura de sesiones del 2 de marzo, apunta a resolver una situación estructural: trabajadores que dedicaron su vida a combatir incendios, pero quedaron fuera del sistema previsional por fallas administrativas del propio Estado.
El proyecto fue aprobado con amplio acompañamiento político, lo que refuerza el consenso en torno a un tema que ganó centralidad tras los incendios del último verano.
Qué establece la ley y a quién alcanza
La norma crea un régimen de “abstención del débito laboral”, es decir, permite que los brigadistas dejen de trabajar sin perder ingresos mientras completan los requisitos jubilatorios.
El beneficio está dirigido a quienes integran el Servicio Provincial de Manejo del Fuego. Son planta permanente. Tienen 53 años o más. Se desempeñan en funciones desde al menos 1995.
En términos concretos, los beneficiarios percibirán el 85% móvil de su salario, continuando además con los aportes completos a la caja jubilatoria y la obra social.
El objetivo es garantizar una salida digna a quienes, por desgaste físico y edad, ya no pueden sostener tareas de alto riesgo, pero tampoco pueden jubilarse.
De “Pajarito” Torres a una política pública
El caso de Oscar “Pajarito” Torres —brigadista histórico que combatió incendios en la cordillera— funcionó como símbolo de esta problemática. Su situación fue mencionada por el propio gobernador al abrir el período legislativo, marcando el tono de una agenda centrada en reconocer a quienes estuvieron en la primera línea.
La ley transforma ese planteo en una herramienta concreta: no solo reconoce trayectorias individuales, sino que institucionaliza un criterio para todo el sistema.
Brigadistas y bomberos, presentes en la sesión
La sesión tuvo una fuerte carga simbólica. Bomberos Voluntarios de Rawson que participaron en los operativos contra los incendios estuvieron presentes en el recinto, acompañando el tratamiento de la ley.
Entre ellos, el cabo Demián Barrios y la bombera Martina Álvarez, que formaron parte de los equipos desplegados en la Cordillera durante el verano.
Su presencia reforzó el vínculo directo entre la emergencia reciente y la decisión legislativa.
Otro punto clave: financiamiento para bomberos
En el mismo contexto, la Legislatura también aprobó un convenio entre la Federación Chubutense de Bomberos Voluntarios, la Federación de Cooperativas y el Gobierno provincial.
El acuerdo permite que las cooperativas continúen recaudando el aporte voluntario destinado al sostenimiento del servicio de bomberos, una herramienta clave para el funcionamiento cotidiano de los cuarteles en toda la provincia.
Qué cambia a partir de ahora
La aprobación de esta ley marca un punto de inflexión en dos niveles:
Por un lado, reconoce formalmente el desgaste y el riesgo del trabajo brigadista, en un contexto donde los incendios forestales son cada vez más frecuentes e intensos.
Por otro, corrige una deuda estructural del Estado, ofreciendo una salida concreta a trabajadores que quedaron atrapados entre el servicio activo y un sistema previsional que no los contempló.
En una provincia atravesada por el fuego cada verano, la discusión deja de ser solo operativa y pasa a ser también social: quién cuida a quienes cuidan.

