Este lunes, 165 mil estudiantes comenzaron el ciclo lectivo 2026 en Chubut. El acto oficial se realizó en la localidad de Camarones y fue encabezado por el gobernador Ignacio Torres, quien destacó que es el tercer año consecutivo que la provincia inicia las clases en tiempo y forma.
Durante su discurso, Torres sostuvo que la educación “crea ciudadanía” y que la escuela pública es el espacio donde se forman mejores personas y se consolida el tejido social. Remarcó que existe una responsabilidad que trasciende a los gobiernos: garantizar que los chicos estén en las aulas.
El mandatario advirtió que “no hay nada más funcional a la desidia y la corrupción que un pueblo sin educación ni espíritu crítico” y recordó que años atrás había estudiantes de cuarto grado que no sabían leer ni escribir. En ese sentido, planteó que el desafío es consolidar un sistema que brinde herramientas reales para el futuro y recupere estándares de aprendizaje.
En el acto también se hizo referencia al Plan Nacional de Alfabetización. Torres anticipó que en los próximos días se difundirán resultados que —según indicó— mostrarían mejoras respecto de 2022, especialmente en los primeros años de escolaridad, luego de que los indicadores de comprensión lectora encendieran alertas en ese período.
El sistema educativo provincial alcanza a 165 mil personas: aproximadamente 150 mil en los niveles inicial, primario y secundario, y unos 15 mil en el nivel superior y modalidades para adultos. Se trata del área de mayor peso presupuestario dentro del Estado provincial.
El inicio del ciclo lectivo se dio además en un clima político particular. Días atrás, un dirigente sindical denunció públicamente que le habrían ofrecido dinero para impedir que las clases comenzaran en tiempo y forma. La situación fue judicializada y forma parte de una causa en curso.
Durante varios años, la provincia atravesó conflictos salariales recurrentes y paros prolongados que impactaron directamente en el calendario escolar y en los aprendizajes. En ese contexto se llegó a hablar de una crisis educativa profunda. Tres años después del inicio de la actual gestión, las aulas volvieron a abrir en la fecha prevista, con la negociación salarial aún en desarrollo y bajo un escenario político que continúa tensionado.