Matías Santana había declarado en 2017 que observó con binoculares cómo efectivos de Gendarmería golpeaban a Santiago Maldonado y lo subían a un vehículo durante el operativo en Cushamen. Nueve años después, la Justicia Federal de Esquel lo procesó por falso testimonio agravado.
Una de las declaraciones que marcó la investigación por la desaparición de Santiago Maldonado en Chubut volvió, nueve años después, al centro de una causa judicial. Matías Santana, quien aseguró haber visto con binoculares cómo efectivos de Gendarmería se llevaban al joven durante el operativo realizado en Cushamen, fue procesado por falso testimonio agravado.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Federal de Esquel, que además dispuso un embargo sobre sus bienes por $3,5 millones y la prohibición de salir del país sin autorización judicial.
El caso remite directamente al 1° de agosto de 2017, cuando Gendarmería realizó un operativo en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen. Ese día desapareció Maldonado y comenzó una búsqueda que durante 78 días mantuvo a Chubut en el centro de la atención nacional.
El testimonio que puso el foco sobre Gendarmería
En septiembre de 2017, mientras todavía se buscaba a Maldonado, Santana declaró ante la Justicia que había observado con binoculares parte del operativo.
Según sostuvo entonces, vio cómo efectivos de Gendarmería golpeaban al joven y lo subían a un vehículo. También aseguró haber podido reconocerlo por su vestimenta: afirmó que llevaba una campera celeste que él mismo le había prestado la noche anterior.
La declaración tuvo una fuerte repercusión porque apuntaba directamente a una de las grandes incógnitas que atravesaban la investigación: si Maldonado había sido detenido y trasladado por los gendarmes que intervinieron en Cushamen.
Con el paso del tiempo, aquel relato llevó a que Santana fuera identificado públicamente como “el mapuche de los binoculares”.
Por qué aquella declaración terminó bajo investigación
El testimonio fue posteriormente denunciado ante la Justicia. La presentación fue realizada por Gonzalo Cané, quien entonces se desempeñaba como secretario de Cooperación con los Poderes Judiciales del Ministerio de Seguridad.
Según la acusación, los dichos de Santana habrían afectado el desarrollo de la investigación, entorpecido la búsqueda y contribuido a direccionar las sospechas hacia los efectivos que habían participado del operativo.
Ahora, la Justicia Federal de Esquel avanzó sobre aquel episodio al considerar reunidos elementos suficientes para procesarlo por falso testimonio agravado.
La medida no implica una condena. El expediente deberá continuar su curso para determinar la eventual responsabilidad penal de Santana.
Los 78 días que pusieron a Chubut en el centro del país

La desaparición de Santiago Maldonado tuvo una enorme repercusión política, judicial y social. Durante más de dos meses, lo ocurrido en la zona de Cushamen se convirtió en uno de los principales temas de la agenda nacional.
Maldonado había sido visto por última vez el 1° de agosto, durante el operativo de Gendarmería. Su cuerpo fue encontrado el 17 de octubre de 2017 en el río Chubut.
La autopsia determinó que murió por ahogamiento por sumersión, coadyuvado por hipotermia, y que su cuerpo no presentaba lesiones que permitieran sostener que hubiera sido golpeado.
Un nuevo capítulo judicial, nueve años después
A casi una década de aquellos días que pusieron a Cushamen y a Chubut bajo la mirada de todo el país, la resolución vuelve sobre uno de los testimonios que más repercusión tuvieron durante la búsqueda.
La causa ya no gira alrededor de dónde estaba Santiago Maldonado, sino sobre la veracidad de una declaración que aseguró haberlo visto en manos de Gendarmería.
Nueve años después, aquel relato vuelve a ser noticia desde el mismo territorio donde comenzó la historia: la Justicia Federal de Esquel deberá continuar ahora con el expediente contra Santana y determinar su responsabilidad por los hechos que se le atribuyen.
Fuente: Clarin
