Guillermo Pinilla salió desde El Bolsón y se dirige a Buenos Aires con el objetivo de visibilizar las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad y sus familias. El reconocido tatuador, que años atrás protagonizó una sesión de tatuaje de 54 horas consecutivas, asegura que este desafío supera todo lo que hizo hasta ahora.
Cada mañana, Guillermo Pinilla vuelve a cargar su mochila, se abriga para enfrentar el invierno y sale a caminar por la ruta. Su destino está a más de 1.800 kilómetros de distancia: la Ciudad de Buenos Aires.
La travesía comenzó en El Bolsón y tiene un objetivo claro. Quiere visibilizar una situación que atraviesan miles de personas con discapacidad y sus familias en distintos puntos del país.
“Lo hago por los que no pueden caminar”, resume.
Pinilla busca llegar hasta la capital del país para entregar su reclamo y llamar la atención sobre una problemática que considera urgente. Sin embargo, asegura que el verdadero sentido de la caminata no pasa únicamente por llegar a destino, sino por hacer visible una realidad que muchas veces permanece fuera de la agenda pública.
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