El 6 de febrero de 2027, Esquel, Trevelin, Gualjaina y Piedra Parada estarán en el centro de uno de los fenómenos astronómicos más buscados del planeta: un eclipse solar anular que formará el famoso “anillo de fuego” sobre el cielo patagónico. Con una visual perfecta y una temporada seca que favorece la observación, la región ya se prepara para recibir visitantes de todo el mundo.
La experiencia: cómo se verá el eclipse desde la Patagonia

A media tarde, el cielo cordillerano empezará a perder intensidad. La luz será más suave, la temperatura descenderá levemente y el paisaje adoptará un tono distinto. La Luna comenzará a pasar por delante del Sol y, durante varios minutos, cubrirá el 96% de su superficie. Eso dará lugar al momento más esperado: un aro luminoso alrededor de la silueta lunar, el “anillo de fuego”, visible durante 7 minutos y 31 segundos.
Para el guía de astroturismo Pablo Gerez, de Chubut Explorers, este será uno de los eventos más espectaculares que se hayan visto en la cordillera: “Es impactante. El Sol queda reducido a un aro perfecto y el cielo cambia por completo.”
Gerez explica que un eclipse anular se produce cuando la Luna está un poco más alejada y no llega a tapar del todo al Sol. El resultado es ese círculo brillante que atrae a viajeros de todo el mundo. Y la Patagonia reúne condiciones excepcionales: está justo en la línea central del fenómeno, tiene cielos extremadamente limpios y febrero es un mes de clima seco, con muy baja nubosidad.
“Este es uno de los mejores lugares del planeta para ver este eclipse”, remarca.
Y esa claridad no se limita a una sola ciudad: Esquel, Trevelin, Gualjaina y Piedra Parada estarán dentro de la franja ideal, sin necesidad de traslados largos.

Un público que viaja miles de kilómetros
Gerez conoce bien a quienes siguen estos eventos. Los ha guiado en excursiones, charlas y observaciones nocturnas.
Hay turistas que viajan exclusivamente para ver eclipses. Fanáticos, naturalistas, astrónomos, fotógrafos. Personas que organizan sus vacaciones alrededor de estos fenómenos, que recorren el planeta según la trayectoria de la Luna.
Pero también está el otro grupo: el que no tiene experiencia previa y queda completamente sorprendido por el cielo patagónico.
“Muchos vienen de ciudades donde no ven estrellas. Cuando se encuentran con un cielo como este, quedan emocionadísimos.”
Para ellos, la Patagonia no solo será el mejor lugar del mundo para ver un eclipse: será su primer contacto real con un cielo oscuro y abundante en detalles.



