La pelea por la causa escaló con acusaciones de encubrimiento y protestas en Comodoro.
La causa por la muerte de Ángel López volvió a explotar públicamente este fin de semana en Comodoro Rivadavia. Entre acusaciones de encubrimiento, pintadas frente al Servicio de Protección de Derechos y declaraciones cargadas de bronca, la familia del niño rechazó de manera contundente las versiones que sugieren un posible cambio en la investigación tras la pericia histopatológica realizada en Bahía Blanca.
“Ángel no murió de neumonía”, lanzó Lorena Andrade, la “mamá del corazón” del nene de 4 años, en medio de una creciente tensión alrededor de una de las causas más conmocionantes de la ciudad.
Mientras tanto, el padre del menor y la propia Lorena fueron demorados por la Policía cuando realizaban pintadas frente al organismo al que responsabilizan por no haber actuado a tiempo para proteger al niño.
“Quieren encubrir a los asesinos”
El abogado querellante Roberto Castillo salió a responder públicamente las interpretaciones surgidas tras conocerse parte del informe histopatológico.
En declaraciones al programa “Domingo 630”, por Radio Rivadavia, aseguró que la pericia fue “distorsionada” y negó que exista un giro que pueda favorecer a los imputados.
“Lo que no entiendo es cómo algunos medios hablan de un giro inesperado que podría dejar en libertad a estos dos asesinos”, afirmó.
Según explicó, la autopsia continúa señalando que Ángel murió por un edema cerebral provocado tras recibir más de 20 golpes en la cabeza, mientras que el estudio histopatológico únicamente menciona la presencia de una enfermedad respiratoria.
“El histopatológico no concluye ninguna causal de muerte. Lo que dice es que había una enfermedad respiratoria preexistente”, sostuvo Castillo.
Incluso, aseguró que si el niño atravesaba un cuadro de neumonía al momento de las agresiones, eso podría agravar todavía más la situación judicial de los acusados.
Pintadas, tensión y reclamos contra el sistema
La pelea pública alrededor de la causa tuvo otro capítulo durante el fin de semana, cuando Luis López y Lorena Andrade fueron demorados mientras realizaban pintadas frente a la sede del Servicio de Protección de Derechos.
La familia sostiene que distintos organismos judiciales y profesionales que intervinieron en el caso ignoraron señales previas sobre la situación que atravesaba Ángel.
Tras el episodio, ambos pidieron apoyo a la comunidad y volvieron a apuntar contra funcionarios y profesionales vinculados al expediente.
“El padre mostraba videos donde el nene decía que le tenía terror a su madre y la psicóloga se reía”, denunció Castillo.
La querella también anticipó nuevas presentaciones judiciales contra funcionarios y profesionales que participaron del proceso, al considerar que existió una “cadena de responsabilidades” alrededor del caso.
“Voy a luchar hasta lo último”
En medio de la escalada pública, Luis López lanzó durísimas críticas contra la Justicia de Comodoro Rivadavia y habló de un supuesto intento de “encubrir” lo ocurrido.
“Voy a luchar hasta lo último”, expresó. Por su parte, Lorena Andrade aseguró que la familia no permitirá que se modifique la acusación contra los detenidos.
Fiscalía: “Nada cambió”
En paralelo, el jefe de fiscales Cristian Olazábal buscó llevar tranquilidad sobre el rumbo de la investigación y aseguró que la Fiscalía mantendrá la acusación hasta contar con el informe final completo.
“Para mí nada cambió, hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados”, sostuvo.
El fiscal explicó que todavía faltan medidas clave y confirmó que convocarán expertos externos para analizar de manera independiente las conclusiones de la pericia histopatológica.
“No nos vamos a quedar con un solo dictamen”, afirmó.
Mientras tanto, la causa sigue envuelta en una fuerte disputa pública y emocional, atravesada por acusaciones de encubrimiento, cuestionamientos al sistema judicial y una familia que insiste en que Ángel murió como consecuencia directa de los golpes recibidos.